Ahorrar gastos en casas vacías o segundas viviendas

Cuando una familia se propone ahorrar son muchos los gastos que puede disminuir. Las salidas a restaurantes, las compras innecesarias o los viajes son algunos de los aspectos en los que se puede meter la tijera fácilmente. Sin embargo, existen otros gastos fijos que no pueden dejar de pagarse, como el alquiler del piso o la hipoteca, la luz o los impuestos. Entonces, ¿qué ocurre si tienes más de una vivienda? Puede que estés esperando a que llegue un comprador, o que la utilices sólo algunos fines de semana, pero ¿te has parado a pensar en los gastos que conlleva? Lejos de la creencia de que un piso vacío no da problemas ni cuesta dinero se impone una realidad, y es que mantener una vivienda cerrada también conlleva gastos. Tranquilo, ¡no está todo perdido! ¿Quieres saber cómo ahorrar en los costes de la casa que tienes vacía o en tu segunda vivienda? Rastreator te cuenta cómo hacerlo.

España… plagada de casas vacías

Según el último Censo de viviendas, publicado por el Instituto Nacional de Estadística sobre el año 2011, 3,4 millones de casas están vacías en España, un 27,5% más que en 2001, cuando eran 3,1 millones. Esto quiere decir que el 13,7% de las residencias están vacías habitualmente, pero es que, además, el 14,6% del total son secundarias, por lo que ninguna familia reside en ellas de manera constante. Estas situaciones suponen para sus propietarios unos gastos anuales que pueden llegar a rondar los 2.400 euros anuales, dependiendo de la ciudad.

Los gastos de una casa vacía

Quizá te estés preguntando por qué cuesta tanto mantener una vivienda vacía permanentemente o bien de manera temporal. Su coste depende del tamaño, del lugar donde se encuentre así como si ya es totalmente tuya o todavía es, en parte, del banco. Pero, a rasgos generales, los gastos a los que tienes que hacer frente son: hipoteca (en caso de existir), suministros, seguro de Hogar, mantenimiento y la cuota de la comunidad. ¡A poco que sea cada uno de ellos al final la partida repercutirá en tu bolsillo!

Gastos en los que puedes ahorrar

De los gastos a los que tienes que hacer frente por tener una vivienda vacía no es posible ahorrar en todos, pero existen algunos que puedes disminuir para que el mero hecho de la existencia de esa propiedad no repercuta en tu bolsillo.

Ahorrar en los suministros

Existen suministros, como la luz, el agua, o el gas, que pueden ser imprescindibles si un día se quiere habitar la vivienda. La manera de economizar en este tipo de gastos dependerá del caso concreto, ya que si se trata de una casa que estás pensando vender el ahorro puede ser mayor que si se trata de una segunda residencia. ¡Estos gastos pueden alcanzar los 540 euros anuales!

Luz

La luz tiene un coste mínimo que tendrás que pagar siempre que tengas dado de alta este suministro. Su factura se divide en 2 partes, una fija y otra variable, siendo la primera de ellas la que se debe abonar por el simple hecho de tener contratado el servicio, mientras que la otra parte es la relacionada con el uso. ¿Conoces la última reforma que se ha hecho en el sector eléctrico? ¡Pues deberías!, porque precisamente penaliza el tipo de viviendas del que estamos hablando. Lo que hace es aumentar el gasto fijo de la factura, por lo que aunque no consumas nada tendrás un coste fijo que, además, ha crecido.

Teniendo esto en cuenta, si tienes una segunda residencia puedes ahorrar en energía disminuyendo la potencia contratada (que determina la cuantía fija de la factura) y eligiendo la tarifa más adecuada. Eso sí, si reduces la parte fija no te olvides de la que ésta depende de tu consumo. Desenchufa los electrodomésticos mientras no la utilizas o incluso corta la luz para que no gaste.

Por otro lado, si está vacía porque no encuentras comprador o inquilino o porque es una herencia, una opción es darla de baja. El problema que te puedes encontrar si te decantas por esta opción es que si posteriormente quieres activarla de nuevo el coste puede ser elevado.

Gas

El caso del gas es igual que el de la energía. En la factura pagas una parte fija y una variable. La primera de ellas está compuesta por el impuesto de hidrocarburos, los impuestos y el término fijo, y la otra por el consumo de gas que hagas. Por lo tanto, si quieres ahorrar en la factura de gas elige la tarifa cuyo coste sin consumo sea menor o bien da de baja el servicio. Ten en cuenta que la cuota de reenganche del suministro puede llegar a doblar el coste del mantenimiento, por lo que si la vas a utilizar próximamente quizá ésta no sea una buena opción.

Agua

Comparando el coste del agua con el del gas o la luz éste puede ser el más bajo. Su factura también cuenta con un coste fijo y la parte relativa al consumo. Sin embargo, en algunas ocasiones la “receta” por el agua se abona a través de la cuota de la comunidad, por lo que si tienes suerte y es tu caso será un gasto que te ahorrarás.

Teléfono

Otro de los suministros que puede que estés pagando sin utilizar es el teléfono. Si la vivienda está vacía permanentemente la mejor opción es cancelar cualquier tipo de contrato de línea telefónica e internet, sin embargo, que se trate de una segunda residencia no quiere decir que no puedas ahorrar en esta factura. Si lo utilizas poco o por temporadas lo que más te conviene es contratar la línea telefónica para el tiempo que vas a estar en ella, de lo contrario, tendrás que abonar cada mes, como mínimo, la cuota de línea y el mantenimiento de la misma.  Un gasto que puede ser innecesario y provocarte un pellizco en el bolsillo.

El seguro de Hogar

Contar con un seguro de Hogar no es obligatorio, a no ser que la vivienda en cuestión esté hipotecada, por lo que es un gasto que puedes ahorrarte. Sin embargo, si tienes una póliza contratada sopesa si te merece la pena cancelarla completamente o es mejor mantener, por lo menos, la protección del continente. Si la vivienda no tiene artículos de valor en el interior no es necesario que contrates un seguro de Hogar para el contenido, pero el del continente puede ahorrarte dinero a la larga si sufre algún siniestro. La cobertura más básica puede ser muy económica. Pero si de verdad quieres mantener esa propiedad protegida no reduzcas tan drásticamente la partida para el seguro de Hogar y compara entre las pólizas disponibles en el mercado. Comparando podrás encontrar las coberturas que necesita a buen precio.

Los gastos de mantenimiento

Como todo efecto material, una casa necesita un mantenimiento mínimo para no perder valor. Aunque la tengas vacía debes asegurarte de que no “se cae a cachos”, por lo que si realizas visitas periódicas a la vivienda y haces las pequeñas reparaciones necesarias en cada momento puedes lograr que los posibles desperfectos no se conviertan en grandes averías y así reducir su coste.

La hipoteca de la vivienda

Si la casa que está vacía o es tu segunda residencia está hipotecada tendrás que hacer frente al pago de las cuotas por mucho que no la uses, porque lo que estas abonando es su propiedad, no su uso. Además, en este caso también tendrás que tener contratado un seguro vinculado a la misma. Pero tranquilo, también en esto puedes ahorrar, si utilizas un comparador de hipotecas podrás encontrar fácilmente la que más te conviene y te permite reducir la cuantía mensual que abonas.

Los costes fijos de la vivienda vacía

Hay una parte de los gastos que por más que lo intentes es imposible reducirlos:

Gastos de comunidad

Si haces un listado de los gastos que tienes cada mes por tener una casa vacía verás que los costes de comunidad aumentan considerablemente la suma. Este gasto está destinado a las derramas, el ascensor, el portero, las reformas y otras cuestiones, pero también puede cubrir la calefacción y el agua si son suministros comunitarios. Pagaras lo mismo tú que los que viven habitualmente en el edificio, pero uno de los puntos positivos es que si la comunidad tiene contratado un seguro tú también puedes beneficiarte de él.

Los impuestos

El Impuesto de Bienes e Inmuebles (IBI) se suma a la lista de desembolsos obligatorios, y es que grava la posesión de cualquier propiedad inmobiliaria. El coste medio puede llegar a los 800 euros sin tener en cuenta garajes o trasteros. En concreto, la cuantía del IBI depende de la ciudad, pero se sitúa entre el 0,4% y el 1,1% del valor catastral del piso. A eso tienes que sumar la tasa de basuras si la localidad lo cobra, que supone cada año un desembolso de unos 50 euros.

Alquila seguro para ganar

Como has visto, mantener una casa vacía puede suponerte un gran gasto sin recibir nada a cambio, porque no la estás utilizando. Por eso, puedes plantearte venderla o bien alquilarla, incluso arrendarla por temporadas si se trata de una segunda vivienda. De este modo estarás ganando dinero o, por lo menos, no lo estarás perdiendo, ya que será el inquilino el que tenga que hacer frente a los gastos de suministro y con el alquiler que te pagará podrás abonar el resto, ¡incluso la hipoteca o parte de ella!

Lejos de la idea que puedas tener de que alquilar es una opción arriesgada porque puede “tocarte un mal inquilino”, existen distintas garantías para que sea seguro, y sabrás que en todo momento una persona está en la vivienda y controlará que todo en ella esté bien.

Los impuestos, los suministros, el mantenimiento o la cuota de la comunidad pueden hacer que esa casa que tienes vacía o que usas en contadas ocasiones termine siendo un saca dineros, comparando tarifas y pólizas puedes ahorrar mucho en parte de los gastos, pero otros continuarán inamovibles. No renuncies a tu casa vendiéndola si no quieres o si se trata de una inversión. Puedes alquilarla, ¡seguro que vas a salir ganando!

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