Cuidado, que viene la gripe

Noviembre no es un mes cualquiera, aunque a simple vista lo parezca. Es la época perfecta para pillar un resfriado tonto que te haga estar en la cama un par de días. Todavía no nos resignamos a ponernos el abrigo y aprovechamos a la desesperada los últimos rayos de sol del otoño.

En este mes ya nos empezamos a percatar de que el termómetro de la estación marca temperaturas más cercanas a los 0 grados que a los 15. La bufanda es indispensable por las mañanas y si apuras hasta los guantes. El paraguas y las botas de agua ya se han hecho hueco en la habitación, no hay vuelta atrás.

Todas estas ‘pistas’ te encaminan en una dirección, la llegada del invierno y con ello uno de nuestros mayores ‘temores’: la Gripe y los resfriados!!! Aunque es casi misión imposible escapar de ellos, desde Rastreator.com tenemos algunos truquillos y consejos que darte para evitar, “con mucha suerte”, que caigas enfermo, o, en su defecto, tratar que te recuperes lo antes posible.

Diferencias entre gripe y resfriado

Antes de intentar prevenir una de estas enfermedades, lo primero es saber cuáles son las diferencias principales entre la gripe y el resfriado, porque aunque algunas veces se usen indistintamente, ¡no son lo mismo!

¿Cómo sabemos que tenemos gripe? La primera pista es la fiebre, seguida de un agudo dolor muscular y de cabeza. Además, nos encontramos muy cansados y débiles y tosemos de manera continuada.

Por el contrario, estos síntomas se aminoran o desaparecen en el caso de estar resfriados. Aunque tendremos tos, moderada, por lo que se caracterizada esta enfermedad es por los continuos estornudos, junto con un agudo dolor de garganta, congestión nasal y los ojos irritados.

Trucos y consejos para evitar el resfriado

Acatarrarse, resfriarse o pillar la gripe es lo más común que te puede pasar en esta época del año, de hecho lo raro es no enfermar por lo menos 1 vez durante los meses de otoño e invierno.  Los hay muy afortunados, con un sistema inmunológico de acero, que llegan a la primavera más frescos que una lechuga. Para los que no corremos esa suerte, ¡estos son algunos consejos que debes seguir para evitarlos!

Lavarse las manos

La higiene es fundamental, sobre todo la de las manos. Mantenlas siempre limpias y trata de lavártelas entre 5 y 8 veces al día. Debes saber que la gripe y el catarro se contagian por el contacto directo. Además, si te lavas las manos en un baño público huye del secamanos. Usa siempre una toalla de papel. También es recomendable que lleves contigo un bote de jabón desinfectante en seco y que lo utilices siempre que te montes en el transporte público, entres o salgas de la oficina…es una buena manera de mantener las manos fuera del alcance de las bacterias.

No te restriegues ni la nariz, ni los ojos ni la boca

¿Sabías que los ojos, las manos y la boca son las zonas más sensibles para la entrada de los virus? Evita tocarte la cara con las manos, sobre todo si las tienes sucias. Este gesto tan común es una de las principales causas de contagio. Además, al igual que las manos, procura mantener ojos, boca y nariz siempre limpios y no comentas el error de llevarte las manos a la boca cuando estornudes. ¡Otro error común! Usa siempre un pañuelo, a poder ser de papel.

Yogures, ajo y vitamina C

Uno de los pilares básicos para prevenir cualquier tipo de enfermedad es tener una buena alimentación. En el caso de la gripe y los resfriados, la mejor manera de evitarlos es comiendo muchas frutas y verduras, especialmente aquellas ricas en vitamina C, como la naranja.

La vitamina C siempre se ha presentado como la cura de las enfermedades invernales, aunque, según varios estudios, no está del todo demostrado que sus efectos curativos y protectores frente al resfriado sean del todo reales. Aun así, como se suele decir, más vale prevenir que curar. Así que, un zumo al día no hace daño, sino todo lo contrario.

Otros de los alimentos recomendables en este caso, aunque suene raro son el ajo y los yogures. El primero tiene propiedades antiinflamatorias que además de protegernos de infecciones bacterianas nos ayuda a evitar que se nos irriten las vías respiratorias. En cuanto al yogur, es recomendable tomar uno diario ya que, según diferentes estudios, ayuda a la creación de los glóbulos blancos.

¡Cuidado con los pies!

Es fundamental tener los pies calientes. En los días de mucho frio no dudes en ponerte doble calcetín. Nada de zapatillas o manoletinas, lo mejor para mantener el calor en el cuerpo es un buen calzado apropiado al mal tiempo y si llueve ¡botas de agua o zapato impermeable! Llevar todo el día los pies mojados o fríos puede ser terrible.

Pero no solo los pies, también es importante mantener fuera del alcance del aire invernal la garganta y los oídos. Son zonas muy sensibles al frio.

Huye de los espacios cerrados y ventila las habitaciones

Supermercados, aeropuertos, estación de tren y metro son los lugares en los que más fácil es contagiarse. La aglomeración de gente y el contacto directo, hace que sean los sitios perfectos para salir con un buen resfriado.

Los cambios de temperatura también son ‘letales’ para nuestro sistema inmunológico. Estar en un lugar cerrado con la calefacción a tope y salir a la calle donde las temperaturas son, hasta 15 grados inferiores es también una de las causantes de estos virus invernales.

Por otro lado, es muy recomendable ventilar las estancias de la casa, sobre todo los dormitorios, y los lugares de trabajo durante un par de minutos. La entrada de aire fresco ayuda a eliminar las bacterias que se encuentran en el aire de los espacios cerrados.

Remedios para curar un resfriado

Si ya te has contagiado no hay nada que hacer más que armarse de paciencia, guardar cama durante unos días y si tu estado empeora acudir al médico. Como se suele decir, todos los males se curan por el estomago así que la alimentación, un vez más, es fundamental.

Aunque suene a remedio de la abuela, no hay nada mejor que la sopa de pollo con cebolla calentita y la miel y el limón con leche, té o cualquier otra infusión. Trata de estar siempre hidratado, bebe muchos líquidos, sobre todo, agua, más del doble de la que tomas en un día normal.

Descansa y duerme profundamente. Un par de días en reposo absoluto y cuando te recuperes volverás con las pilas cargadas. La gripe o el resfriado no son graves, pero requieren de ciertos cuidados para tratarlo correctamente. Evita los antibióticos y no te auto mediques y acude al médico sólo si es necesario ya que la receta es clara “descanso y mucha agua”.  Si quieres estar bien cubierto por un seguro Médico y aun no lo tienes entra en el comparador de seguros de salud de Rastreator.com y busca el que mejor se adapte a ti. Ahorrarás tiempo y dinero, pruébalo!!

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