Cómo ahorrar en época de rebajas

Después de todos los gastos de las fiestas de Navidad y del paso de los Reyes Magos, un año más, llega la temida cuesta de enero y con ella ¡las rebajas! La radio y la televisión te bombardean con los “maravillosos” y “espectaculares” descuentos que ofrecen las tiendas de moda, las grandes superficies comerciales o los establecimientos especializados en tecnología.

Las paredes de los andenes del tren y del metro se llenan de carteles publicitarios. Los paneles con anuncios que ves cuando pasas por la autovía han cambiado sus protagonistas y ¡ni en el fútbol te libras de ellas! Las vallas publicitarias de los campos se llenan de mensajes que advierten que el periodo de rebajas ya ha llegado.

Es tanta la presión a la que estamos sometidos durante estos días que llegamos a pensar que tenemos la obligación de comprar, lo que sea, aunque no lo necesitemos. Para intentar esquivar estos impulsos de compras compulsivas debemos seguir una serie de pasos. ¿Estás preparado para ahorrar en rebajas?

Decálogo para ser todo un ‘lince’ en rebajas

Las rebajas pueden ser la mejor época del año para adquirir aquello que necesitamos y que no hemos comprado durante los meses pasados. Éste es el momento idóneo para darnos algún capricho aprovechando los bajos precios.

Pero antes de salir de casa y adentrarte en ‘la jungla’ en la que se convierten centros comerciales y tiendas en estos días debes ir con pies de plomo. Mantén los ojos abiertos ya que ¡no es oro todo lo que reluce! Si vas como un loco, las rebajas te pueden salir más caras de lo que pensabas. Rastreator ha sacado lápiz y papel y ha reunido una serie de consejos con la que pretende ayudarte a sacarle rentabilidad a estas rebajas. ¡Toma nota!

Prepara una lista

Lo primero que debes hacer es pensar con sensatez qué es lo que realmente necesitas comprar y de qué puedes prescindir. Abre tu armario y mira detalladamente qué es lo que más viejo o desgastado tienes y qué prendas acumulan polvo incluso con la etiqueta aún puesta.

Pero no sólo ropa. ¡Date un paseo por tu casa! Baños, cocina, salón… y apunta en un papel todo aquello que no tengas o necesites renovar. Toallas, sábanas, cubiertos, alguna sartén, unos adornos para la mesa del salón, unas nuevas cortinas, incluso, ¿Por qué no? ¡Una nueva tele! Aprovecha estos días ‘low cost’, pero con cabeza.

Establece un presupuesto

Una vez que tengas la lista hecha, fija un presupuesto con unos gastos máximos y adáptate a él. Recuerda que lo que has apuntado en tu lista es orientativo, ¡no estás obligado a comprarlo todo! Establecer un presupuesto es importante para saber cuánto nos podemos gastar. ¡No olvides que aunque sean rebajas tienes que seguir pagando las facturas y comiendo!

Paga con efectivo y deja la tarjeta en casa

Otro de los consejos de Rastreator para estas fechas es el siguiente: paga todas tus compras con dinero en efectivo y ¡evita pagar con tarjeta! El “dinero de plástico” puede ser nuestro peor enemigo en estos momentos.

Al pagar con dinero virtual perdemos la noción de lo que hemos gastado realmente mientras que si pagamos con dinero en metálico sabemos en todo momento qué es lo que nos estamos “dejando” en las tiendas. Somos conscientes de cómo las monedas y los billetes van disminuyendo a medida que salimos de cada una.  De esta forma, cuando agotes tu presupuesto se acabó lo que se daba y tendrás que volver a casa y ¡evitarás tentaciones!

Mira los descuentos

¡Estate con ojo! Fíjate bien que el descuento que te están aplicando es el correcto y que no te están engañando. Todos los productos que estén en rebajas deben de tener bien diferenciados en la etiqueta ambos precios: el viejo y el actual.

En los casos en los que se anuncie una rebaja concreta por ejemplo “un 30% de descuento” pregunta a los dependientes antes de pasar por caja a qué precio se queda el producto y calcúlalo por ti mismo para comprobar que han aplicado la rebaja correcta. Si es necesario que vayas con calculadora ¡adelante!

Psicología de los precios

En estos días se aplican a la perfección infinidad de estrategias de marketing con tal de hacer creer al cliente que está comprando auténticos chollos y que de dejarlos escapar estaría cometiendo un gran error.

Una de las más comunes es la de ‘jugar con los precios’. Si te fijas verás que la mayoría de los precios acaban en 90, 95 o 99. Curioso ¿verdad? De esta manera llegamos a creer, por ejemplo, que un producto que cuesta 20 euros es más caro que uno de 19,90 euros. O por ejemplo, si un producto que en un inicio tenía un precio de 12,90 y ahora está a 9,90 tendemos a creer que es mucho más barato que si la etiqueta marcase 10 euros.

Huye de la nueva temporada

Y como los que ponen las rebajas no son tontos, a la hora de vender querrán que compres los nuevos productos antes que los antiguos. Esto es muy habitual en las tiendas de ropa y calzado. Como podrás comprobar la ‘nueva temporada’, suele estar más ordenada que la de saldo.

En la zona en la que estén estos productos se cuidará especialmente la iluminación de la tienda, se respetarán las gamas cromáticas a la hora de colocarlos, se le dará una posición privilegiada y se cuidará su orden. ¡Para que te entren por los ojos!

Por el contrario, los productos rebajados estarán más desordenados, apelotonados y muchas veces en montones, en lugar de colgados en perchas. Además, tenderán a ocupar la parte más alejada de la entrada y de los probadores, reservadas a los nuevos productos, más caros, por supuesto.

Mira al futuro

Para lo que vienen como anillo al dedo las rebajas son para comprar de cara al futuro. ¿Tienes una boda en pocos meses?, ¿tu sobrino hace la comunión en mayo?, ¿el cumple de tu padre es marzo?, ¿tus amigos van a tener un bebé? ¡Aprovecha para hacer esas compras!

Tecnología, ropa, libros, peluches….todo lo puedes encontrar de oferta y ¡qué ofertas! Con un presupuesto más que ajustado puedes hacer unos regalos dignos de los Reyes Magos! ¡Cumplirás con todos tus compromisos y dejarás el nivel muy alto!

Compra tu talla

Uno de los errores en los que se suele caer en rebajas es el de no comprar la talla de ropa acertada. Tendemos a pensar que, total, por el precio que hemos pagado no perdemos nada si no le damos uso. Incluso podemos llegar a autoconvencernos con que comprar una talla menos no es tan malo ¡al contrario! Así aprovechamos y perdemos uno kilos. ¡Raras veces funciona!

Pasa por el probador

Y junto con el tema de las tallas, otro polémico es el del probador. Las enormes colas para entrar a ellos hacen que se nos quiten las ganas de probarnos la ropa. ¡Otro gran error! Lo que nos puede llegar a gustar sobre la percha nos puede hacer llorar cuando nos lo probamos y una vez en casa ¡ya es tarde! Una vez que algo de rebajas entra en casa ya no sale, es ley. Muchos preferimos perder el dinero que hemos pagado antes que volver a ir hasta la tienda y soportar una nueva cola para devolverlo.

Rebajas no significa taras

Hay una cosa que te tiene que quedar muy clara y no debes dejar que te engañen, lo que compres en rebajas debe estar en perfectas condiciones no puede estar ni roto, ni manchado ni incompleto ni poseer ningún otro tipo de tara. ¡Ese no es el objetivo de las rebajas! Debes saber que sigues teniendo tus derechos como consumidor. ¡Consúltalos!

Las rebajas son “rebajas”

Recuerda que el periodo de rebajas consiste en comprar productos con la misma calidad que durante el resto de meses del año pero a precios inferiores. El truco para no salir trasquilado de ellas es tener claro qué es lo que queremos comprar y el dinero qué nos podemos y debemos gastar. Además, debes estar atento y no dejarte “engañar” por los nuevos productos, que no cuentan con ningún tipo de descuento y que no son lo que íbamos buscando en un primer momento. La finalidad de las rebajas es que logres ahorrar en la compra de productos que necesitas y qué vas a amortizar durante bastante tiempo. Rastreator lo tiene claro, ¿y tú?

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