Desayunamos con Mercedes Rothe, equinoterapeuta de Caballos de Ermo

Más allá de la compañía o el cariño que puede dar un animal, está demostrado que también pueden influir positivamente en la salud de las personas. Los amantes de los animales estarán de acuerdo en que los perros, gatos o cualquier otro tipo de mascota son capaces de hacernos sentir mejor, de ayudarnos e incluso a arrancarnos una sonrisa en los momentos más difíciles. Pero además, muchos animales son capaces de intervenir en determinados tratamientos clínicos, y con resultados más que satisfactorios.

Es lo que ha venido a contarnos a nuestros Desayunos Perrunos, Mercedes Rothe, fundadora de la Asociación Caballos de Ermo, una finca de equinos especializada en equinoterapia. Según cuenta Mercedes, este tratamiento es apropiado para todo tipo de niños con problemas de movilidad. Desde pequeños con parálisis cerebral,  autistas, espásticos… La explicación es que el movimiento que hace el caballo al andar es muy parecido al que tienen las personas. De esta forma, cuando el niño se sube en él, es capaz de imitar su forma de andar, solo con el movimiento que genera el caballo cuando camina. “Se trata de la mejor forma de explicarle a un niño que nunca ha andado, cómo se anda”, cuenta Mercedes.

Caballos de Ermo, equinoterapia al alcance de todos

Y quién mejor que ella para explicar los beneficios de esta terapia, que los ha vivido en primera persona. Su hijo Guillermo nació con Diparesia Espástica Severa, una enfermedad que afecta a la movilidad. Algo que, como es de imaginar, le cambió la vida. Mercedes buscó soluciones y uno de los tratamientos que decidió probar fue la terapia con caballos. En poco tiempo pudo apreciar la gran evolución de su hijo, lo que la lanzó a dar un giro a su vida. Dejó su trabajo como ejecutiva de cuentas en un departamento de marketing y creó la Asociación Caballos de Ermo. Actualmente, Mercedes es monitora de equitación y experta en equinoterapia y según ella misma reconoce “no lo cambiaría por nada del mundo”.

Ante sus ojos han pasado casos fascinantes, entre los que destaca el de su propio hijo, que es un ejemplo para ella. “Guillermo era un niño que de no haber hecho la terapia adecuada hoy en día no podría hacer lo que hace. Actualmente es capaz de andar solo, y aunque se caiga, él mismo puede levantarse sin ayuda, incluso es capaz de montar en quad“. Y como él nos contó muchos casos más. Mercedes trabaja con niños desde 2 ó 3 meses hasta adultos. Señala que cuanto antes comience la terapia, mejores y más rápidos serán los resultados. Además, poder ayudar a los niños a mejorar es su mayor recompensa.

“En la mayoría de centros la terapia con caballos tiene un coste muy elevado, que en muchos casos sólo pueden permitirse las familias más desahogadas económicamente. Para mí, no es justo que un niño que lo necesita se quede sin recibir la terapia porque su familia no puede pagarlo. Por eso, en Caballos de Ermo el dinero no es impedimento para que alguien haga terapia. Las personas que no puedan asumir el precio de las clases, pueden pagar la cantidad que sean capaces, incluso aunque en ocasiones ese importe sea cero”.

Nos ha encantado este Desayuno Perruno. Gracias a Mercedes, Guillermo y todos los que hacen posible Caballos de Ermo. Gracias por hacernos ver una parte de vuestro trabajo, tan duro como gratificante.  Aquí os dejamos una pequeña entrevista. ¡Disfrutadla!

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