Deberías saber que… el seguro puede cubrir el uso fraudulento de tus tarjetas

El fraude es una práctica de la que no se escapa casi ningún sector. Ni el mundo de los seguros está exento, lo que ha obligado a las compañías a ponerse las pilas para tomar medidas contra los asegurados que hacen un uso fraudulento de sus pólizas e intentan darles gato por liebre.

Pero si hay uno que ha aumentado en los últimos años y que afecta de forma directa cada vez a más ciudadanos es el realizado con tarjetas de crédito y débito a través de internet. Comprar por la red nos ha hecho la vida más cómoda. Ya no hace falta ir al supermercado o pelearse con el resto de usuarios en las rebajas para comprar un artículo. Si el establecimiento tiene una página web habilitada para hacer compras online ¡no tendrás ni que moverte del sofá! Eliges los productos que quieres, los vas añadiendo a tu carrito virtual y a la hora de pasar por caja todo se reduce a introducir tu número de DNI, el de tu tarjeta, el código de seguridad y… ‘¡C’est fini!’ En pocos días recibirás tu pedido en el lugar que hayas indicado.

Pese a que cada vez son más los usuarios que se animan a comprar a través de la red, conquistados por su comodidad y rapidez, todavía siguen existiendo algunos que no se atreven a dar el paso por miedo. Si tú eres uno de ellos, no renuncies a las ventajas de comprar por internet. ¡Los seguros aquí tampoco te abandonan! ¡Estás más protegido de lo que te crees y tú sin saberlo!

En la actualidad, existe un gran número de seguros que incluyen entre sus coberturas algunas destinadas a cubrir el uso fraudulento de las tarjetas de crédito y débito. ¿Quieres saber cuáles son?

Seguros que te protegen del fraude

El alcance del seguro de Hogar

En un primer momento, es posible que, al ser preguntados por qué cubre nuestro seguro de Hogar pensemos que únicamente algunos sucesos o siniestros que ocurren dentro de la vivienda asegurada. ¡Pues no! Al igual que en seguros como el de Moto o el de Coche existen varias modalidades diferentes que incluyen más o menos coberturas, con los seguros de Hogar ocurre algo parecido. Hay compañías que incluyen en el contenido de algunas de sus pólizas una cobertura para proteger al usuario por el uso fraudulento de sus tarjetas de pago. Eso sí, suelen fijar una cantidad máxima por lo que si el fraude supera ese límite ya no estará cubierto por la aseguradora.

Otras compañías van un paso más allá e incluso amplían esta cobertura garantizándoles a sus asegurados protección si un tercero ha contraído en su nombre deudas con una entidad financiera como consecuencia del robo de su identidad.

Seguro de Protección de Tarjetas

¿Y si te roban la tarjeta de crédito o las pierdes y no tienes incluida la cobertura de uso fraudulento en tu seguro de Hogar? ¡La solución en estos casos es contar con un seguro de Protección de Tarjetas! Entre sus coberturas se encuentra una destinada a hacer frente al uso fraudulento de tarjetas de crédito y débito y otra a proteger las compras

Pérdida o robo de tarjetas

Esta póliza no sólo suele hacerse cargo del mal uso que se ha hecho de una tarjeta durante las 24 horas previas a la cancelación sino también del bloqueo y anulación de todas las tarjetas que hayan sido sustraídas o perdidas y ¡hasta de darte unas nuevas!

Atraco en cajero automático

¿Miras a todos lados 20 veces antes de sacar dinero de un cajero por miedo a que te atraquen? Pues los seguros de Protección de Tarjetas también pueden darte protección en estas situaciones ofreciéndote una indemnización si te asaltan mientras realizabas esta operación. Y si, debido al atraco, te tienen que hospitalizar también es un supuesto que contemplan estos seguros.

Adelanto de dinero

Pero además del posible fraude que pudiera un tercero realizar con nuestra tarjeta de crédito otro de los problemas de no tener tarjeta es quedarnos sin dinero y no tener forma de conseguirlo. Aquí es dónde el seguro de Protección de Tarjetas se convierte en nuestro salvador ya que entre sus coberturas hay algunas tan curiosas ¡y útiles! como la de adelanto o abono de la factura de hotel, de dinero para billetes de transporte o incluso adelanto de efectivo.

Seguros incluidos en la propia tarjeta

Los propios bancos y cajas son conscientes de los riesgos que corre un usuario que guarda en su cartera una o varias tarjetas. Por eso, sabiendo que no es extraño que las pierdan o se las roben y que un tercero cometa un fraude con ellas suelen dotarlas de seguros.

Por ejemplo, cada vez es más habitual que una Visa o Mastercard lleve asociados seguros de Robo o Extravío que cubren los gastos que se hayan realizado con ellas hasta 72 horas después de dar aviso a la entidad; contra el fraude, que cubre la duplicación que pueda hacerse de la tarjeta o un seguro de Protección de Compras. Esta última póliza protege del robo de los bienes comprados con una tarjeta en cuestión o incluso los daños accidentales. Es decir, que si te compras el último modelo de smartphone, lo pagas a golpe de tarjeta  y te lo quitan antes de que te dé tiempo a sacarlo de la caja ¡puedes respirar tranquilo! Eso sí, comprueba que tu tarjeta lleva asociado este seguro y de ser así, el importe mínimo de compra y el plazo establecido, entre otras condiciones.

Blinda tu tarjeta contra el fraude

Perder la tarjeta o que sea robada es un mal trago, sobre todo, si descubres que ha sido usada y que te han dejado un agujero en ella. Lo primero que debes hacer en cuanto la eches de menos es bloquearla, ya sea tú mismo a través de internet o poniéndote en contacto con tu entidad, y acto seguido comprobar de qué instrumentos dispones para hacer frente a ese fraude.

Las propias tarjetas suelen tener asociados seguros que cubren el mal uso que un tercero pueda hacer de ellas pero también es una cobertura incluida en algunos seguros de Hogar. Además, si no cuentas con estas ventajas siempre puedes blindar tus tarjetas contratando un seguro específico para ellas. Y es que los nuevos hábitos de compra y el auge de internet han hecho que surjan nuevas necesidades en los usuarios en lo referente a sus tarjetas de crédito. Hace unos años la única forma de comprarse unos zapatos era acudiendo a una tienda y si se pagaba con tarjeta ¡había que identificarse! Hoy en día también hay que enseñar el DNI o el pasaporte para usar dinero de plástico, a no ser que sea de PIN, pero para hacer compras online la cosa cambie. Por eso, cualquier precaución es poca y contar con un seguro que cubra este tipo de fraudes es casi casi esencial.

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