Los fraudes más curiosos a los seguros

En época de crisis la picaresca aumenta, y cada vez son más los intentos de fraude que se producen a las aseguradoras. Muchos ven esta forma como la idónea para intentar sacar un pellizco, aunque sea de forma ilegal. Desde cortarse un dedo hasta fingir su propia muerte, cualquier oportunidad es aprovechada para presentar un parte a la aseguradora. Sin embargo, las compañías cada vez invierten más en la lucha contra el fraude y descubren a más mentirosos. Asimismo, las mentiras de unos pocos nos salen caras a todos. ¿Quieres saber los casos más curiosos de intento de fraude a las aseguradoras… sin final feliz para el asegurado?

Pluri… asegurado

Hay quien no tiene ningún seguro, y hay quien se pasa. Uno de los fraudes destapados el año pasado fue el de un hombre que pretendía cobrar una indemnización por la amputación de una mano. Hasta ahí todo bien, pero resulta que esa lesión la había sufrido años antes y ya le habían pagado. Además, no tenía 1, ni 2, ni 3 seguros de Vida, sino 11 con distintas aseguradoras para así obtener el máximo beneficio, de unos 2,1 millones de euros.

El hombre fue descubierto porque afirmaba que la había perdido en un accidente de tráfico cuando su coche se salió de la calzada y se precipitó por un terraplén. Sin embargo, la velocidad teórica y el ángulo no encajaban con su versión, y la sección de la mano era demasiado limpia, algo poco común si se trata de una lesión por accidente de tráfico.

Mi antebrazo vale 600.000 euros

Este timo es similar al del caso anterior. En 2011, un hombre que vivía con su familia, en la que todos estaban en situación de desempleo, se amputó el antebrazo para conseguir que 8 aseguradoras le pagaran 600.000 euros. Según el varón, tuvo un accidente con una sierra eléctrica, pero finalmente un investigador privado descubrió que era mentira. No sabemos si el próximo intento será con el otro brazo o una pierna, pero si nos enteramos os lo contamos.

El regreso del nazareno

Los fraudes a las aseguradoras son tan comunes que hasta existe un concurso de intentos de estafas organizado por una asociación del sector. Uno de los premiados en la XIX edición del certamen encaja a la perfección con una modalidad “clásica” para las aseguradoras: el timo del nazareno. La operativa es la siguiente: el timador, o nazareno, se gana la confianza de una empresa proveedora de productos mediante el pedido de pequeños encargos que paga de manera inmediata. Cuando consigue que el proveedor confíe en él, efectúa un pedido por  un valor mucho mayor que los habituales hasta el momento, una vez que recibe la mercancía actúa con rapidez: revende y desaparece.

En el timo a la aseguradora, existían 4 empresas estafadas, que contaban con un seguro de Crédito con Cesce. Los nazarenos habían adoptado hasta 24 personalidades diferentes para realizar los distintos pedidos, que cuando se les pilló tras 4 años operando, habían amasado más de 1 millón de euros con los productos no pagados. En este caso, las 4 aseguradoras y los 24 timadores trabajaban en colaboración con un administrador.

El tractor de Ilinois

Otro de los casos premiados en el concurso por haber sido descubierto fue el de un hombre que aseguró que le habían robado un tractor agrícola de gama alta, con un valor de unos 200.000 euros. El vehículo agrícola le fue sustraído en una finca aislada y sin medidas de seguridad, pero lo más curioso es que el tractor que había sido robado no era adecuado para su utilización en España y por internet comprobaron que estaba a la venta en Illinois, en EE.UU., y nunca había pisado territorio español.

Muerto resucitado en el funeral

Otro de los casos más llamativo es uno que recoge la correduría Tres Mares. En la ciudad China de Wuhan, un hombre que trabajaba vendiendo refrescos fingió su muerte. Posteriormente los familiares pidieron la indemnización del seguro, pero no acabó bien. El funeral era en pleno agosto, con una ola de calor, por lo que el estafador no fue capaz de soportar las elevadísimas temperaturas y en pleno entierro tuvo que salir del ataúd. No queremos ni imaginarnos la conmoción de los que no sabían que era mentira!!

La madre… o la hija

Una mujer que quería ser operada de la columna se hizo pasar por su hija para conseguirlo y que los gastos fueran cubiertos por el seguro de Salud que ésta tenía contratado. No le salió bien, y fue descubierta su verdadera identidad el mismo día en el que entraba en quirófano.

Internet, a la caza de los mentirosos

Internet y las redes sociales se han consolidado como herramientas útiles para detectar posibles fraudes a las aseguradoras. Los vídeos y fotos que los usuarios comparten diariamente en la red son pruebas directas utilizadas para detectar engaños.

Ese fue el caso de una mujer que decía que estaba incapacitada para trabajar, e incluso se movía en silla de ruedas, pero que se lo pasó tan bien en su boda que ¡colgó en Facebook un video en el que se la veía bailando! Y lo mismo ha ocurrido con algún deportista que aunque se suponía que tenía una grave lesión seguía practicando deporte.

Uno de los concursos de detención de fraudes también descubrió a una mujer que tras resbalar con su moto en una gasolinera y estar “lesionada”, mostraba en la red su activa vida. La chica se había caído al resbalar con su moto en una mancha de gasoil en unas instalaciones aseguradas. Tras el acontecimiento reclamó lesiones en el hombro, caída de cabello, depresión… Y sin embargo en internet colgaba fotos de sus actividades profesionales y ociosas en las que no se podía ver ninguna limitación de las que justificaba. Además, también se descubrió por el mismo medio que la implicada estaba participando en carreras de motos de gran cilindrada.

Son muchos los casos, algunos comunes y otros un tanto estrambóticos, pero todos con un factor en común: por conseguir sacar un dinero extra nos dañan a todos. El hecho de que muchas personas se refugien en esta picaresca hace que el precio de las pólizas que contratamos los que, como tú y nosotros, no cometemos fraude, aumente considerablemente. Contratar tu seguro de Coche puede salirte barato con el comparador de Seguros de Coche, y quienes se limitan a presentar partes para poder sacar tajada… puede que un día les pase aquello de “que viene el lobo” y el día que venga de verdad nadie les crea. ¿Acaso es necesario cortarse un brazo para cobrar una póliza? Nosotros creemos que no sólo no es necesario, sino que tampoco es lícito. Y tú, ¿qué opinas?.

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