La vida es decidir, ¿me compro una moto?

La vida está llena de decisiones. A veces parecen muy grandes y difíciles de tomar, como comprar una casa, elegir una profesión, un coche, casarse o mudarse a otra ciudad. Otras veces son cosas más del día a día, como comer en casa o fuera, o elegir un móvil grande o uno pequeño. Pero a los humanos les cuesta mucho tomar decisiones acertadas. Remolonean, se acomodan y, muchas veces, pierden tiempo y dinero por no tomar una.

Entre las muchas decisiones complicadas a las que se enfrentan los humanos está la de cómo moverse de un lado a otro. Existen multitud de opciones: andando, en coche, transporte público… No siempre escogen la más adecuada y, a veces por pereza y otras veces por no pensar lo suficiente acaban equivocándose. Menos mal que les puedo echar una mano…

La decisión de Rodrigo

A mi amigo humano Rodrigo le gusta la ciudad. Una vez fuimos a dar un paseo por el campo para estirar las piernas y respirar aire puro… Y volvió a casa resfriado, con picaduras de mosquitos y corriendo para que no se hiciera de noche.

Lo suyo son los cines, los teatros, pasear calle arriba y calle abajo por la urbe, viendo a la gente pasar y sin más árboles que los del parque de en frente de su casa. La siguiente vez que le propuse un picnic en la naturaleza ya no le hizo mucha gracia.

– Rastreator, el campo está muy bien, pero es que a mí me da alergia, ¿no prefieres que vayamos al parque de aquí al lado?

– ¡Guau!

Está claro, si fuera por él, no saldría de la ciudad ni en vacaciones.

Pero por mucho que le guste la ciudad a Rodri lo cierto es que le está haciendo la vida un poco complicada. Y es que su nuevo trabajo está en el otro extremo de donde vive. Todos los días invierte más de una hora en llegar con 3 autobuses diferentes, y si va en coche mucho peor, porque además del atasco ¡no hay manera de aparcarlo!

A Rodri le gusta un montón su trabajo y no le apetece nada tener que buscar otro, pero más o menos lo mismo podría decirse de su casa. Por eso cada vez está más cansado y con todo el tiempo que pierde ahora en ir y volver… ¡Apenas nos vemos!

– Lo siento Rastreator, es tardísimo y acabo de llegar a casa, ya salimos a dar una vuelta luego ¿ok?

Al pobre Rodri ya casi no le veía, pero el otro día, cruzando la calle, se me ocurrió la solución. Vi un montón de motos esperando a la luz verde en primera fila, habían adelantado a todos los coches y además, ¡aparcaban en cualquier parte!

Con una moto, Rodrigo podría llegar a su trabajo en mucho menos tiempo, y como no tendría que buscar sitio para aparcar, dejaría de perder horas y horas en transportes. ¡Para la ciudad la moto es el medio de transporte más eficiente!

Ese mismo día, dando un paseo, nos quedamos mirando un magnífico scooter plateado, una moto de carretera y una de campo de estilo trail. A Rodri le gustaba una naked, pero se dio cuenta en seguida de que un scooter era más práctico para la ciudad. ¡Bastó con señalarle la palanca de cambios de la moto para que se diera cuenta de que no sabía conducirla!

La decisión final

Rodri tarda ahora menos de 20 minutos al trabajo, aparca en la puerta, se ahorra el dinero del transporte público y apenas gasta nada en gasolina. Y además el seguro de la moto es más barato que el de un coche, ¡sobre todo si dejas que lo busque yo!

No quiero echarme flores pero la verdad es que si no fuera por mí no se habría dado cuenta de lo bien que le venía una moto. Y es que los humanos son así, a veces se pasan días dándole vueltas a un problema teniendo la solución delante de sus narices.

Así que está mal que yo lo diga, pero menos mal que estoy yo. Si llega a ser por él se había tenido que cambiar de trabajo, mudarse de casa o, lo más probable, seguiría perdiendo horas y horas en viajes. Y es que a mi amigo Rodri y otros tantos humanos les cuesta muchísimo tomar decisiones, algunas tan evidentes como ésta.

¿A ti también te pasa? ¿También te cuesta decidir? Es normal, dudar es humano. Pero la vida consiste en eso, en tomar decisiones, y para ayudar estoy yo. ¿Te ayudo a decidir?

Rastreator.com