La Vida es Decidir

Los humanos se pasan el día tomando decisiones. Pero antes de decidir dudan, piden consejo a sus amigos e incluso se encomiendan al azar de una moneda para que sea ésta la que tenga la última palabra. ¡Dudar es humano!, eso lo tengo más que claro.
¿A que tengo razón? Visualiza uno de tus días y te darás cuenta de que desde que te levantas hasta que te acuestas estás continuamente tomando decisiones, incluso algunas veces de manera inconsciente.
Desde primera hora de la mañana empiezan las incertidumbres. Te quedas pasmado delante del armario pensando qué ropa ponerte. “¿Lloverá?, ¿cojo el paraguas?”. Incluso te planteas si prepararte el desayuno en casa o coger un zumo para bebértelo por el camino.
Sales de casa y, si por ti fuera, irías todos los días en coche pero, ¿te sale rentable o te vas a dejar medio sueldo en gasolina?, ¿tardas menos en transporte público? Cuando llega la hora de la comida las dudas vuelven a apoderarse de ti. ¿Fabada o ensalada? Y de postre, ¿una pieza de fruta o un flan con nata? Dudas, dudas y más dudas. Que vas al súper y tienes que comprar yogures… ¿qué marca?, ¿qué sabor? Porque a ti te gustan más los de fresa, pero al resto de la familia los de limón.
Y cuando piensas que tu día está casi acabado continúas eligiendo entre una opción u otra. Después de cenar… ¿ver un rato la tele o directamente a la cama? Sí, a lo largo del día los humanos tomáis innumerables decisiones.
Cada cual tiene sus defectos y virtudes (incluido yo), pero eso sí, tomando decisiones no hay quien me gane. Cada opción tiene sus pros y sus contras, pero la razón y la emoción en ocasiones tienen luchas que no os permiten tomar una decisión. Hay decisiones sencillas, de las que tomas todos los días. También existen otras que te llevan más tiempo y en las que las dudas son mayores. Como he dicho, dudar es humano pero ¡tranquilo! Para eso estoy yo, para ayudarte a decidir cuando necesites ayuda.

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