Quiero ahorrar calefacción

En un día frío de invierno no hay nada más confortable que tomar una taza de chocolate caliente al lado de la chimenea para combatirlo. Desafortunadamente pocos pisos cuentan con chimenea, pero no por ello hay que renunciar al calor del hogar. Para que tu casa se convierta en un lugar confortable para esta dura época del año no es necesario que “quemes” todos tus ahorros con la calefacción. En el caso de que te estés planteando instalar un nuevo sistema de puedes optar por las opciones más económicas, pero si no tienes presupuesto para remodelar tu casa y aislarla, cambiar radiadores… este invierno no pasarás frío!! Rastreator ha buscado los mejores trucos para que tu hogar no sea un iglú y los momentos en él sean lo más agradables posibles, ¡o por lo menos calentitos!

¿Qué calefacción elegir para ahorrar?

La calefacción, junto con el agua caliente, supone las 2 terceras partes del consumo de energía de una vivienda, por lo que una decisión equivocada a la hora de elegir la calefacción para tu casa puede salirte muy cara. Para que te hagas una idea, según la Organización de Consumidores y Usuarios, si tienes un piso de 90 metros cuadrados la diferencia entre instalar una caldera de condensación con radiadores de agua o un termo y radiadores eléctricos puede ser de más de 650 euros al año.

La caldera de condensación es posiblemente la más eficiente, pero es necesario contar con un suministro de gas natural canalizado, si no lo tienes no te desesperes, hay otras que también pueden salirte bien. Puedes optar por calefacciones solares, de biomasa, geotérmica, de pellet, u otras. Sin embargo, te recomendamos huir de las calefacciones eléctricas puesto que harán que tu recibo de la luz sea bastante elevado durante las épocas frías del año, o ¡que pases mucho frío por evitar encenderla para no gastar! También puedes optar por incluir en tu vivienda suelo radiante, funciona con una temperatura baja pero puede resultar muy confortable.

Si tu presupuesto no te permite cambiar el sistema de calefacción por uno más económico lo que sí que debes hacer es revisar el que tienes. Si no funciona correctamente o tiene pérdidas o fugas puede aumentar su consumo por el mal funcionamiento, su rendimiento mermará y tu gasto será mayor.

¿Cómo hacer pequeñas mejoras con grandes resultados?

Tal y como te explicamos en nuestra guía sobre tarifas eléctricas, es necesario utilizar una coherente con las necesidades de nuestro hogar para no acabar pagando demasiado. Si tu calefacción es eléctrica necesitarás contratar más potencia, mientras que si optas por los acumuladores de calor la mejor opción será la tarifa nocturna. De este modo ahorrarás sin casi sin inmutarte.

Otro punto importante en cuanto a la instalación es el termostato. Si instalas pequeños termostatos en los radiadores podrás regular la temperatura de cada estancia de forma independiente y automática, pudiendo apagar aquellos que no necesites o aumentando la temperatura de las habitaciones más utilizadas.

¿Cómo usar la calefacción para ahorrar y no morir de frío en el intento?

Cambiar las ventanas o la puerta puede ser la mejor solución pero en estos tiempos no hay dinero para hacer grandes reformas. Cada mes puedes ahorrar calefacción más allá de los aspectos técnicos. Pequeños hábitos pueden hacer que esta fría época no sea más dura de lo que es de por sí.

Ropa de invierno

  • Recuerda que no es verano, no tienes que ir por casa como si lo fuera. Tampoco decimos que tengas que ir con bufanda, pero cada época del año tiene su ropa adecuada para el hogar. Abandona los pijamas de satén y pásate a la franela. Quizá no estés tan sexy a la hora de irte a dormir, pero ya verás que calentito duermes!!
  • Si tú te vistes para combatir el frío tu cama también. Las bicicletas son para el verano, la franela y la lana son, definitivamente, para el invierno.
  • ¿Eres de los que no soporta dormir con mantas que pesen kilos y prefieres subir un par de grados la temperatura? Sustituye la colcha por un buen edredón nórdico y dormirás la mar de a gusto.

Selecciona la temperatura ideal

  • La temperatura ideal para estar en casa es de 20 grados centígrados, aunque en el caso de los dormitorios es recomendable bajarla entre 3 y 5 grados. Cada grado que se aumente puede llegar a incrementar el consumo de energía en un 7%.
  • Cuando vayas a estar fuera de la vivienda durante unas horas baja el termostato a 15 grados, pero si la salida va a ser de unos cuantos días apágala completamente. Si es una zona muy fría, el nivel de temperatura “antihelada” es de 5 grados centígrados, deberás introducir esa temperatura en tus termostatos.
  • Si tienes termostatos programables podrás establecer distintas temperaturas según los horarios o los días.

Manitas de andar por casa

Quizá no sea posible cambiar la instalación, pero hay pequeñas tareas de bricolaje que pueden ayudarte a que tu calefacción gaste menos.

  • A falta de ventanas dobles, o puertas macizas, coloca burdeles en las juntas. Estos elementos pueden comprarse en casi cualquier tienda y consisten en una tira (de espuma, silicona u otros materiales) que tiene pegamentos por uno de los lados. Sólo tendrás que pegarla en la parte superior e inferior de la puerta, así como en el lateral que tiene las bisagras y en el que tiene el pestillo. De este modo se evita que haya corrientes de aire y se mantendrá mejor la temperatura interior. Si además pones cortinas gruesas en cada ventana obtendrás mayor sensación de calidez.
  • Si pones alfombras en el suelo de tu casa notarás una sensación térmica más confortable. Un buen “parche” si no se puedes poner suelo radiante.
  • Aleja las sillas y los sofás de las ventanas y puertas. Si te sientas cerca del vidrio percibirás más frío del que en realidad hay en el interior de la estancia.

Consejos caseros para ahorrar calefacción

  • Para que el calor fluya no coloques muebles delante de los radiadores, pero sí encima. Así el aire caliente se distribuye por la habitación en lugar de subir. Si tus techos son altos coloca un pequeño estante sobre el radiador, te servirá de repisa y detendrá la elevación.
  • ¿Calienta el sol? No deja de ser invierno, deja que la luz del sol entre por las ventanas, pero ¡no las abras! Aunque entren rayos de sol, fuera hace más frío que dentro… seguro!!.
  • Una vez que se va el sol cierra las ventanas y las persianas, así evitarás que entre frío.
  • Cuando ventiles no tengas la ventana abierta más de 10 ó 15 minutos, ese tiempo es el suficiente para airear las habitaciones. Además, cuando lo hagas procura tener apagada la calefacción, de nada sirve que esté funcionando si el calor se va.
  • Las habitaciones de la casa que no se utilizan no tienen por qué tener la temperatura del resto del hogar. Si tienes una habitación para las visitas o los trastos, por ejemplo, apaga el radiador y cierra la puerta así el calor se acumulará en el resto de las estancias. Siempre será más rápido y barato calentar 2 en lugar de 3!
  • Un plato de lentejas no es el ideal en verano, pues los calores harán que el almuerzo sea desagradable, pero ¿y en invierno? La comida es una fuente de energía y calor importante, los potajes de la abuela o los cocidos son muy útiles para mantener el cuerpo caliente. Por mucho que quieras ahorrar comer tienes que comer, pero si cocinas una receta tradicional ahorrarás calefacción.

Para que puedas disfrutar del invierno sin pasar frío en tu casa sólo tienes que llevar a cabo estos pequeños consejos. Así ahorrarás calefacción, las tardes de domingo en el sofá no se harán tan duras y podrás deshacerte de la bufanda al entrar por la puerta sin temer las consecuencias para tu bolsillo. Disfruta de la belleza de la época invernal mientras ahorras, y si además de calor quieres añadir seguridad a tu hogar, no dudes en contratar un seguro de Hogar para protegerte a ti y a los tuyos, en el comparador de seguros de Hogar de Rastreator.com encontrarás el mejor precio.

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