Quiero ahorrar… en la compra

Si sumas todos los gastos de tu hogar verás que todo cuenta  y que pequeños gestos contribuyen a que mensualmente gastes mucho menos. Algo tan cotidiano como ir a la compra puede notarse en nuestro bolsillo al final del mes.

Desde que empiezas con la lista de lo que necesitas hasta tu visita al supermercado puedes reducir tus gastos, sin olvidarnos de la caja, donde los cupones descuento reducirán el ticket final y donde, aunque no te des cuenta, diariamente te encuentras con ‘trampas’ que podrán hacer que el dinero que podrías ahorrar se vaya en gastos superfluos.

Como expertos en ahorro te ayudamos a que reduzcas tu gasto en la cesta de la compra con pequeños consejos que dan grandes resultados. ¿Quieres aprender a ahorrar en la cesta de la compra?

Ahorra en casa: preparación de la lista de la compra

Elaborar una lista con los productos que necesitas es uno de los elementos más importantes para ahorrar en la cesta de la compra. Debemos ser conscientes de la necesidad de anticiparse y no llegar al supermercado y ala, a comprar!!. Si vamos sin haber planificado qué es lo que necesitamos y en qué cantidad, gastaremos mucho dinero de forma innecesaria. Si no planificamos correctamente lo que vamos a consumir algunos productos se nos pueden caducar, con la pérdida de dinero que eso conlleva.

Antes de nada, revisa tu despensa

La comida caduca, y aunque cuando lo compremos pensemos “es una lata, tengo uno o dos años para consumirla”, puede que el tiempo pase y… sorpresa, caducó. Para evitarlo, no llenes tu despensa o armarios en exceso y controla periódicamente las fechas de caducidad de los productos. Es muy útil que coloques delante los que tengan una fecha de caducidad más cercana, así los gastarás antes que los nuevos. Además, intenta tener siempre alimentos básicos como pasta, arroz o legumbres, son económicos, tienen una larga vida y puedes combinarlos fácilmente.

Prepara un menú semanal

La preparación de un menú semanal puede facilitarnos mucho las cosas, y no sólo a la hora de gastar menos. Si fijas un día a la semana para hacer el menú de los siguientes días te permitirá saber con exactitud qué comida necesitas comprar, sobre todo perecedera, y además podrás cocinar un día el menú de otro y congelarlo para tenerlo listo. Si, por ejemplo, quieres comer un guiso de carne el viernes, y haces la compra los sábados, una opción es hacer el guiso durante el fin de semana y congelarlo. Así cuando llegue el viernes tendrás la comida lista y te habrás evitado la preocupación de saber si la carne va a estar en perfectas condiciones habiéndola comprado el sábado anterior.

Haz una lista de la compra

Coge una libreta y anota todo lo que necesites comprar. Puedes recorrer la casa entera con ella, así revisaras si hace falta una bombilla para la habitación, papel en el baño, ambientador en el salón… Y detente en la despensa. Para no llenar el carro de cosas innecesarias ni olvidarte lo que necesitas, escribe lo que necesites comprar teniendo en cuenta el menú semanal que has preparado y lo que tienes en la despensa.

Fíjate un presupuesto

Esto no quiere decir que si fijas 50 euros de compra y con lo que pone en tu lista necesitas 60 euros tengas que renunciar a algunos productos. Sin embargo, si compras primero los productos más necesarios y llegas a los 50 euros podrás analizar si el resto son superfluos. Además si anotas los gastos mes a mes puedes ir comparando.

Al super sin niños, sin hambre y en tacones :O

Ir al supermercado con el estómago vacío puede tener mucho peligro. Todo nos parecerá apetitoso, estaremos más receptivos a coger otros productos y terminaremos pensando que ha sido una tontería lo de la lista de la compra porque en realidad… lo necesitamos todo!!

En cuanto a los niños, los pequeños de la casa suelen antojarse de productos que además de ser poco saludables son caros, como golosinas o cualquier producto que venga con un regalo llamativo. Si dejamos a los peques en casa y además vamos al supermercado en tacones ahorraremos todavía más. No nos hemos vuelto locos :O, lo dice un estudio de la Universidad de Brigham Young. Parece ser que usando ese tipo de zapatos, los consumidores experimentan una mayor sensación de equilibrio, y esto hace más probable sopesar las opciones y adquirir un producto con buena relación calidad-precio. Ocurre lo mismo si vas a comprar después de hacer yoga o de subir y bajar escalones. Aunque quien sabe, quizá además compres más rápido y sin entretenerte para llegar a casa antes porque estás agotado

Ahorra en el supermercado

Quizá lo más difícil una vez en el super es resistirse a comprar todos esos productos que no necesitamos pero que llaman nuestra atención poderosamente…de nada te servirá llevar una lista de la compra si luego no te ciñes a ella…te recomendamos tener en cuenta los siguientes consejos, por muy estrambóticos que te resulten.

Compra a Contrarreloj

Cuando más tiempo pases en el supermercado más probabilidades hay de que adquieras productos que no necesitas. Si te pones un límite de tiempo para hacer la compra será más difícil caer en la tentación.

Compara precios

Comparando precios de varios establecimientos puedes llegar a ahorrar una cantidad nada despreciable. Además, dentro de la misma tienda es bueno comparar entre diferentes marcas.  No es necesario renunciar a la calidad, pero en algunos casos la diferencia entre los precios por kg puede ayudarte a elegir entre productos similares y ahorrar.

Atento a las ofertas

En ocasiones es mejor guiarse por el precio en lugar de por ofertas concretas, que pueden ser más caros. Calcula el precio que vas a pagar con la promoción por cada unidad y piensa si te compensa. También puedes usar cupones descuento, que aunque no superan el 20% de descuento si los acumulas puedes ahorrar un pellizco.

Productos de temporada

Los productos de temporada suelen ser más económicos y conservan sus propiedades nutritivas.

Marcas blancas

Con las marcas blancas podrás ahorrar bastante en la lista de la compra. Valóralo cuando vayas al supermercado y no te ciegues por las marcas. Que el producto sea de una marca blanca no quiere decir  que no tenga calidad.

Envasados y precocinados

Este tipo de productos pueden salvarnos de muchos apuros, pero no son ni saludables ni económicos. Destina un día a cocinar y congelar y así ahorraras porque tendrás más control sobre el presupuesto.

Compra la cantidad justa

No compres mucho de todo, si el envase es muy grande o pack ahorro pero a ti no te va a dar tiempo a consumirlo antes de que caduque no merece la pena. Compra lo necesario. Y si te sobra, reutilízalo. Según la Comisión Europea cada ciudadano tira a la basura ni más ni menos que 179 kilos de comida!!

Ahorra a la hora de pagar en el supermercado

Evita los ‘productos trampa’

Hay productos que se encuentran estratégicamente colocados cerca de las cajas o de camino a ellas. Chicles y pilas están a la orden del día en los estantes que observamos mientras hacemos cola para pagar, pero no son los únicos: chocolate, cacao para los labios… son dispares pero comparten algo: normalmente no son la opción más económica y no los necesitamos. Además pueden hacer que nuestro objetivo de ahorrar se evapore y todo lo que no nos habíamos gastado hasta ese momento se esfume. Evítalos.

Tarjeta de fidelización

Actualmente casi todos los supermercados cuentan con una tarjeta de fidelización, si el tuyo la tiene háztela, generalmente son gratuitas y puede darte descuentos. En algunos casos acumulan puntos dependiendo de la cantidad que hayas gastado, y esos puntos podrás gastarlos en compras posteriores. En otros, al efectuar la compra junto con tu ticket te obsequiarán con cupones. Además, en muchos establecimientos el hecho de tener su tarjeta te permite acceder a promociones y ofertas directas, como 3×2 exclusivos o descuentos en el precio. Incluso en algunos casos no es necesario que la lleves contigo, valdrá con que, una vez hecha, facilites tu teléfono al cajero y se te aplicará todo en las mismas condiciones.

Lleva tus propias bolsas

Aunque pienses que son sólo unos céntimos, si cada vez que haces la compra tienes que comprar una bolsa esos céntimos se van sumando. Lleva una bolsa reutilizable, normalmente son bastante resistentes y las hay que abultan muy poco.

¡Comienza ya a ahorrar!

Como has podido comprobar, con unos simples gestos no lograremos que nuestro dinero crezca, pero sí reducir el gasto poco a poco. La suma de todos ellos es lo que hace que el ahorro sea más significativo. Imagina en qué otras cosas podrás invertir ese dinero…

Son muchos los ámbitos en los que puedes reducir el gasto. En casa, además de ahorrar en la compra puedes bajar el importe que pagas por tu seguro de Hogar. ¿Has probado ya el comparador de seguros de Hogar de Rastreator? En solo unos minutos comprobarás si estás pagando de más… no te compromete a nada, descúbrelo tú mismo!!

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