Consejos para estar seguros en una piscina

Miramos y remiramos bien antes de salir de casa, ¿hemos desenchufado la plancha o el aspirador?, ¿hemos cerrado las ventanas? Y al montarnos en el coche ¡todos con el cinturón!, los más pequeños en su sillita y si viajamos con nuestra mascota nos aseguramos de elegir el mejor sistema de sujeción para él. Éstas son sólo algunas de las preocupaciones que ocupan nuestra cabeza en nuestro día a día que, en función de la época del año, pueden ser alguna más.

Por eso, si extremamos al máximo nuestra seguridad y la de los que nos rodean no debemos dejar de hacer lo propio cuando llega el buen tiempo y se inaugura la época de piscinas. Al contrario, hay que ser mucho más cautos y conscientes del peligro que entrañan éstas. Algo tan inofensivo, a priori, como tener una piscina en el jardín o en la comunidad o ir a una municipal en una tarde calurosa puede ser más peligroso de lo que parece.

Año tras año los telediarios y los periódicos nos informan de tristes sucesos ocurridos en torno a las piscinas y en muchos de ellos se encuentran los niños como protagonistas. Para hacer de las piscinas un lugar seguro, tanto para los grandes como, especialmente, para los más pequeños, es de vital importancia cumplir con unas reglas básicas de seguridad, extremar el cuidado y no bajar nunca la guardia. Rastreator.com quiere ayudarte con una serie de consejos que debes tener siempre presentes a la hora de elegir una piscina o una vez que estás en ella.

Instalaciones seguras, verano tranquilo

Las piscinas deben cumplir con ciertas medidas que hagan de ellas unos lugares seguros para todos los que estén presentes. Pero hay algunas mejor equipadas que otras. A la hora de depositar tu confianza en una debes comprobar que se trata de espacios lo más seguros posibles. Debes fijarte en:

El vallado

Uno de las elementos que ayudan a evitar accidentes son las vallas, por eso es de vital importancia que las piscinas estén rodeadas por un vallado de seguridad. Además, si tienes piscina privada debes tomarte muy en serio el colocar uno. La misión de estos elementos es la de separar la piscina del resto del espacio para que sea más complicado que algún despistado que no tiene la intención de darse un chapuzón se caiga a la piscina, especialmente los más pequeños. ¡Las hay incluso desmontables! No todas las piscinas, por lo menos de comunidades de vecinos, cuentan con un vallado alrededor de la piscina. Es más, la ausencia de una barrera de protección adecuada es una de las causas de ahogamiento.

Los salvavidas

Públicas o privadas, el salvavidas es un elemento que nunca debe faltar en una piscina. Lanzarlo al agua cuando algún bañista está en dificultades puede ser fundamental para salvarle la vida y evitar que se ahogue. Pero no sólo eso, el salvavidas le es de gran utilidad al socorrista cuando trata de rescatar a una persona que tenga una complexión que le dificulte su traslado al bordillo.

Socorristas

Estarás más que acostumbrado a ir a la piscina y encontrarte con uno o varios socorristas sentados bajo una sombrilla a una distancia prudencial de la zona de baño. Pero ¡ojo! la obligatoriedad de contar con un socorrista no es la misma en todas las Comunidades Autónomas. Madrid exige que todas las piscinas cuenten con un socorrista excepto aquellas de uso colectivo de comunidades con menos de 30 vecinos, mientras que en Andalucía quedan exentas de esta obligación aquellas integradas por menos de 20. En cuanto al número de ellos que debe haber en las piscinas, varía en función de lo que marque la normativa de cada comunidad.

Botiquín

El botiquín en un elemento que no puede faltar en ninguna piscina, independientemente de que sea pública, privada o perteneciente a una comunidad de vecinos. Tiritas, esparadrapos, agua oxigenada, tijeras, gasas… Los resbalones, las caídas, las brechas en la cabeza o las heridas en las rodillas y codos están a la orden del día en estas instalaciones, por eso es conveniente que todas tengan a mano un botiquín de primeros auxilios.

Precaución en las piscinas

Las piscinas no entienden de edades. Grandes o pequeños todos disfrutan de las ventajas de darse un chapuzón para escapar del calor y tomar el sol, pero ojo, ¡no todos están expuestos al peligro en el mismo grado!

Seguridad de los niños

Los niños son el colectivo que más riesgo corre, por eso hay que extremar su seguridad al máximo y no perderlos de vista en ningún momento. ¡Ningún menor de 12 años debe campar a sus anchas por una piscina!

Además, es imprescindible que estén equipados de la manera apropiada, sobre todo si no saben nadar con total perfección. Manguitos, flotadores… cualquier elemento es esencial para evitar que los peques traguen más agua de la cuenta o se lleven un susto incensario. Además, también es importantísimo que lleven chanclas cuando se desplacen por los bordillos, las duchas o los aledaños de la piscina ya que suelen estar mojados y pueden propiciar caídas y resbalones.

Otro punto al que se debe estar atento a la hora de llevar a los niños a la piscina son sus juguetes. ¡Comprueba que son aptos para el agua! y una vez que el niño esté fuera cerciórate que éstos estén fuera de ella para evitar que en un descuido el menor se acerque a buscarlos y acabe cayendo al interior.

Medidas que deben adoptarse por niños y adultos

¡Cuidado con los cortes de digestión!

Parece una leyenda urbana o simplemente la cantinela que va pasando de padres a hijos y va perdurando en el tiempo con el paso de los años, pero lo cierto es que después de comer ¡hay que esperar 2 horas antes de bañarse! para evitar ¡los cortes de digestión! Además, una vez transcurrido el tiempo no hay que lanzarse al agua como los locos, sino que hay que hacerlo poco a poco para acostumbrar al cuerpo al cambio de temperatura ya que el agua puede estar, cuanto menos, fresquita.

¡Cuidado con las insolaciones!

Tomar el sol es saludable y suele gustar a todos, a unos más a otros menos, pero estar expuesto durante mucho tiempo al sol no es bueno. Da igual si eres de piel muy blanca o muy morena, ¡el uso de crema protectora es una obligación si la quieres proteger! Pero aún más en el caso de los más pequeños. Los efectos de pasarse horas al sol sin ningún tipo de protección solar no sólo harán que te tiñas de un precioso rojo cangrejo, sino que puede hacer que llegues a sufrir una insolación y sus síntomas no son nada deseables, ya que van desde las náuseas y los vómitos hasta la cefalea.

Junto con el uso de crema para el sol, no dudes en proteger tu cabeza con una gorra o colocándote debajo de una sombrilla, sobre todo en las peores horas del día, que suelen ser las comprendidas entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde.

Piscinas sí, pero seguras

Nos preocupamos de asegurar nuestro viaje cuando nos vamos de vacaciones, nuestra casa con un seguro de Hogar y nos protegemos cuando nos ponemos al volante, por eso las situaciones más cotidianas no las podemos tomar a broma. El verano es la época del año en la que aprovechamos para pasar días de relax y diversión con los amigos y la familia pero debemos tomar las precauciones oportunas. La apertura de las piscinas es uno de los momentos más esperados por todos, pero a la hora de acudir a una u otra hay que comprobar que son instalaciones 100% seguras y que ni tú ni tus acompañantes corréis más riesgos de los necesarios. Pero una vez en ellas, debes hacer todo lo posible por protegerte lo máximo posible. Si cuentas con un seguro de Salud o Vida estarás protegido ante muchas situaciones pero no van a evitar que te de un golpe de calor o que te resbales y te des un coscorrón si no tomas medidas para prevenirlos. ¡Disfruta del verano, de las piscinas… pero seguro!

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