Seguro que te ha pasado… quedarse sin calefacción el día más frío del año

Hay días en los que todo sale a pedir de boca, pero hay otros en los que las cosas se tuercen. Basta que tengas prisa para que se vaya la luz o no tengas agua caliente, o que haya en la calle una temperatura perfecta para criar pingüinos que justo se te estropea la calefacción. Y es que seguro que alguna vez te has quedado sin calefacción el día en el que más frío hacía, y si encima justo tenías visita ¡apaga y vámonos! Uy no, que no puedes apagar nada ¡¡porque no se enciende!! Tranquilo, que no cunda el pánico, Rastreator te cuenta cómo sobrevivir al día más frío que recuerdas… ¡dentro de tu casa!

Mantén el calor en el hogar

Pese a que a lo largo del invierno es muy común intentar ahorrar en calefacción, también es cierto que cuando hace realmente fío no es precisamente lo que más preocupa a los españoles. En los días con los termómetros al mínimo lo confortable es tener la casa a una temperatura agradable, pero cuando una avería en la calefacción nos lo impide lo importante es mantener el calor que hay en la vivienda dentro de ella e intentar conseguir, de cualquier modo posible, que el termómetro llegue a cifras confortables.

Cierra todas las vías de escape de la temperatura

Si quieres que el gato no se escape tienes que cerrar todas las puertas. Lo mismo sucede con el calor, si no quieres que se vaya tienes que cerrar todas las vías de escape. Por eso, si lo que quieres es que tu casa mantenga el calor que tiene hasta que la calefacción sea reparada o sustituida tienes que ponerle dificultades para salir. No es tan difícil como poner puertas al mar, así que manos a la obra J

  • Si tienes la suerte de que deja de funcionar de día y hace sol abre todas las persianas, y acuérdate de bajarlas del todo cuando empiece a anochecer, así el calor permanece más tiempo en casa cuando baja la temperatura del exterior. También puede servir cerrar las cortinas, sobre todo si son gruesas, ya que pueden aislar bastante.
  • A la hora de ventilar, hazlo sólo durante el tiempo necesario. No hace falta que tengas todas las ventanas abiertas 2 horas, ventila 10 minutos que ya tendrás más tiempo cuando recuperes la fuente de calor.
  • Tapa todas las rendijas. Desde los huecos de ventilación de los baños hasta los que hay en la puerta. Para ello coloca un cartón o cualquier otro material en la rendija y en las puertas pon espuma para sellarla bien. La única que no podrás tapar es la que se encuentra en la estancia de la caldera y que es necesaria por seguridad.
  • Cierra las puertas de las habitaciones que no estáis utilizando, así concentrarás el calor que logréis generar en una superficie menor. Calentar una casa completa sin calefacción es difícil, pero si lo intentas con una sola habitación puede ser más fácil.

Busca el calor

  • Coloca alfombras en el suelo para que la sensación de frío sea menor al tener los pies calientes. Además, en el caso de que tengas invitados en casa puedes optar por llevar al salón las de las habitaciones para cubrir completamente su suelo.
  • A la hora de elegir qué comer o beber ese día tiende a los platos calientes. Cuando hace frío suelen ser los que más nos apetecen, pero en el caso de que tuvieras previsto comer una ensalada o una vichisua, por ejemplo, cámbialo por un puré. Además, utilizar el horno para cocinar ayudará a calentar el ambiente, o por lo menos la cocina. Que no quieres usarlo para la comida… ¡pues haz galletas!
  • Enciende las luces. Las bombillas incandescentes y los focos halógenos generan calor mientras crean luz. Ten claro que no van a suplir la función de tu calefacción, pero pueden incrementar algo la temperatura, y si no ¡acerca las manos a una bombilla encendida y verás qué calorcito! Pero, ¡ten cuidado no te vayas a quemar!

Solicita asistencia

Al más puro estilo “ley de Murphy”, justo el día que se estropea es el día que más frío hace, pero no puedes pasar todo el invierno sin calefacción, quizá lleguen muchos más días gélidos. Debes pedir asistencia. Tu seguro o tu compañía eléctrica o de gas (dependiendo del tipo de calefacción que tengas) pueden ayudarte y reparándola o sustituyéndola por una nueva.

El seguro de Hogar y la calefacción

En el caso de tu seguro de Hogar, tu calefacción estará cubierta si las Condiciones Particulares de tu póliza así lo indican. Lo más común es que las instalaciones fijas de la misma estén cubiertas por la parte del contenido, como también los estarán los radiadores en el caso de que estén instalados de forma permanente. Sin embargo, aunque suele hacerse responsable de los daños que cause su explosión, el humo que genere o los escapes que produzcan sus conductos, no siempre incluye la reparación de la misma.

Si la calefacción se estropea debido a un cortocircuito o una subida o bajada de tensión entonces sí estará cubierta, al igual que los electrodomésticos o cualquier elemento que esté enchufado a la corriente eléctrica.

Las aseguradoras pueden enviar a tu domicilio un técnico especializado para que repare la calefacción si es posible o para cambiarla por una nueva. Eso sí, esos gastos corren a cuenta de la aseguradora cuando la avería se haya producido como consecuencia de un siniestro recogido en la póliza, por lo que debes leer atentamente las condiciones de la tuya.

Por otro lado, si se tratara de una calefacción central que da servicio a todo el edificio será el seguro de la comunidad de vecinos el que responderá, ya que, según las coberturas contratadas, puede cubrir los daños sufridos por la maquinaria del bloque y los profesionales para repararlos.

Eléctricas o empresas de gas

También puedes solicitar asistencia a la empresa que te instaló la calefacción o bien a la que te suministra el gas o la luz en el caso de que sean de este tipo. La avería o sustitución por una nueva puede estar incluida dentro de la garantía o incluso pueden tener un servicio de emergencias 24 horas.

Además, las empresas de este tipo disponen de productos específicos que se encargan de mantener a punto tu calefacción. Instalación, mantenimiento, revisión anual y asistencia técnica pueden formar parte de ellos. Así, si no se enciende, una llave gotea, el termostato no funciona o uno de los radiadores no calienta tendrás apoyo profesional.

Cúrate en salud y protege tu calefacción

Más vale prevenir que curar, por eso, antes de que llegue el día en el que te quedes sin calefacción lo mejor es realizar un mantenimiento correcto de la misma y comprobar si dispones de algún servicio contratado para ello. Como has visto, los seguros de Hogar y las propias empresas de electricidad o gas pueden echarte un capote, y Rastreator ¡también!, por eso te ayudamos a encontrar la póliza que necesitas o bien elegir la compañía eléctrica o de gas que quieres. ¡Todo en unos minutos pero con un gran ahorro!

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