Te cambio mi casa en vacaciones

En la antigüedad los mercados funcionaban a base del trueque, en el colegio cambiábamos cromos con los compañeros y de mayores… el intercambio se lleva al máximo extremo. ¿Estás planificando tus próximas vacaciones y no sabes dónde ir? Únete a la nueva moda de alojamiento para vacaciones y no tendrás que preocuparte por si en la costa los hoteles son más caros, si en agosto se dispara el precio o si podrás obtener un descuento porque tus hijos son pequeños. ¡El intercambio de casas te permite disfrutar de unos días fuera de tu domicilio sin coste y con los mejores guías! Rastreator ya está buscando una casita de intercambio, si te interesa él ofrece una preciosa casita azul y blanca muy acogedora para los más perrunos de la casa. 🙂

Intercambio de casas

La moda ha tardado en llegar a España, pero las cifras indican que ¡la hemos cogido con ganas! Las familias españolas nos sumamos poco a poco a este nuevo fenómeno vacacional y sea por la situación económica de cada uno o bien por comodidad, cada vez tiramos más de agenda para irnos de vacaciones. Si antes un amigo que vive en otra ciudad te decía que se iba de vacaciones le preguntabas dónde iba, qué planes tenía… ahora también incluyes en el mini interrogatorio un “¿tu casa queda libre?” y “¿podría utilizarla?”.

Pero el intercambio de casas no se limita sólo a los conocidos, las nuevas tecnologías posibilitan que puedas pasar tus días libres en la casa de una persona a la que hasta el momento desconocías. Londres, París, Roma, o incluso cualquier ciudad española. Todos los destinos entran en el abanico de este tipo de vacaciones a coste cero. Su funcionamiento es muy sencillo, sólo tienes que proponerlo, ponerte de acuerdo en fechas, condiciones… y ¡listo! Y la ventaja es que tú no puedes elegir dónde viven tus amigos para que te dejen su casa, pero con el intercambio sí, ¡será como si tuvieras amigos en todas las ciudades del mundo! Eso sí, como el propio nombre indica, es un intercambio, por lo que si tu acudes a su casa ellos visitarán la tuya.

¿Cómo funciona el intercambio vacacional?

¿Recuerdas la película The Holiday protagonizada por Cameron Díaz y Kate Winslet en la que una exitosa publicista del sur de California y una redactora inglesa deciden intercambiar su casa en Navidad? ¡Pues así es exactamente cómo funciona exactamente un intercambio de casas! Todo comienza por ponerte en contacto con los dueños de la casa en la que quieres pasar tus vacaciones, tal y como hicieron las protagonistas del film. Puedes hacerlo a través de foros o clubs vacacionales, pero también mediante webs especializadas que pueden conferir más seguridad al intercambio, ya que además solicitan el pago de una cuota mensual u anual, lo que seguro que ahuyenta a los que sólo quieren curiosear. Tras proponerles el intercambio y las fechas en las que querrías realizarlo tienes que esperar a que lo acepten, porque hasta ese momento no hay trato. Ten en cuenta que al fin y al cabo si aceptan pasarán las vacaciones en tu casa, y puede que el destino no les apetezca o que ¡incluso dispongan de otra casa allí! Una vez acordado todo llega el momento de disfrutar de la estancia.

Vacaciones como en casa

Lo mejor de este tipo de intercambios es que al fin y al cabo estás pasando tus vacaciones en una casa que suele estar habitada, con su decoración, sus comodidades y sus servicios, en definitiva, en un hogar. Puedes realizar el intercambio en tu país o fuera del mismo y la duración la marcáis entre las 2 partes. ¡En el intercambio de casas las reglas las pactan los propietarios! Podéis hacerlo en las mismas fechas o en diferentes, como os convenga, e incluso podéis convivir al mismo tiempo en una de ellas. No es necesario que cuando dejes tu casa te vayas o cuando te la presten a ti sus propietarios desaparezcan, si os ponéis de acuerdo podéis disfrutar del domicilio todos a la vez, eso sí, ¡siempre y cuando la casa lo permita!

Conseguirás disfrutar de las vacaciones sin gastar mucho dinero, porque no tendrás que pagar el alojamiento, pero además con la calidez y la libertad que te otorga una vivienda. Puede que en un principio te dé un poco de “miedo” y seas reacio a prestar tu casa, ¡¿qué hará el desconocido en tu casa?! Tranquilo, es normal, pero piensa que al fin y al cabo las nuevas tecnologías te permiten conocerles antes de dejarles tu querido hogar. Opta por hablar con ellos por teléfono, hacer una videollamada por skype o cualquier otro medio para conocerles bien e incluso que te enseñen su casa en directo y hacer tú lo mismo. Así podréis comprobar que verdaderamente es su domicilio y no un engaño y ambas partes estaréis mucho más tranquilas.

Te presto mi casa… si me dejas la tuya

Además del ahorro, ¿sabes qué es lo mejor de compartir casas? ¡Qué tienes guía incluido! No es que los dueños de la vivienda te vayan a hacer de guía, pero no hay mejor manera de conocer una localidad que de la mano de sus habitantes. Por eso, cuando hayáis acordado el intercambio puedes solicitarles que te indiquen las zonas a visitar, los mejores restaurantes, las playas que sólo los que son de allí conocen, y todo lo que puedes hacer durante esos días. Pero lo mismo que si te dejan su casa tú les dejas la tuya… también tienes que hacer lo mismo por ellos. Sé un buen anfitrión y ofrece a los inquilinos eventuales de tu domicilio información sobre tu ciudad, sus costumbres y sitios de interés, te lo agradecerán igual que tú a ellos.

Otra cosa que consigues intercambiando tu casa es minimizar riesgos. Te parecerá una frase absurda, pero piénsalo: tu seguro de Hogar puede cubrir los robos que se produzcan durante las vacaciones, pero si la casa está siempre habitada ¡será más difícil que entren a robar! Tendrás alarma personal J

Consejos para un buen intercambio

Además de ejercer de guía, no está de más que te tomes un tiempo para contarles, y que te expliquen, el funcionamiento de las instalaciones y qué objetos y servicios hay en la casa, además de para intercambiar teléfonos de emergencia de familiares o amigos por si sucediera algo mientras están ellos en el domicilio.

Si sabes qué es lo que te vas a encontrar allí será más fácil que hagas las maletas. Ten en cuenta que si ambas partes tenéis niños, por ejemplo, una opción es dejar en casa la sillita, la cuna y todos los objetos de ese tipo y utilizar los de la casa a la que acudas. Así evitarás hacer todo el recorrido cargado de equipaje, algo que también puede aplicarse a toallas y sábanas, por ejemplo.

Por otro lado, para estar más tranquilo puedes guardar tus objetos de valor en una caja fuerte o bajo llave en tu casa para que las personas que se van a alojar en ella no los vean, o incluso dejárselos a un familiar o llevarlos contigo. Así estarán más seguros y tú no estarás en constante estado de preocupación.

Disfruta de las vacaciones

Intercambiar casas está a la orden del día y puede ayudarte a ahorrar en tus vacaciones y a disfrutar en ellas de la comodidad y libertad que te confiere una casa. La regla de oro: trata la casa a la que llegas como si fuese la tuya propia. ¡Quién sabe, igual además de ahorrar haces nuevas amistades!

Si, por el contrario, eres más tradicional y prefieres hacerlo a la antigua usanza, o directamente te apetece no tener que fregar o hacer la cama durante tus vacaciones… opta por un hotel u hostal. Seguro que tienes que pagar, pero si comparas precios, destinos y hoteles puedes encontrar una oferta competitiva y disfrutar la mar de a gusto de tus días libres, esté o no a orillas del mar. 🙂

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