Comparador de aficiones del Mundial 2018

07/06/2018 | Escrito por Rastreator.com

15.000km no son nada: Australia, la afición más numerosa del Mundial

El 14 de septiembre de 2017 comenzó la venta de entradas para el Mundial de Rusia. Entonces hubo largas esperas para entrar en el sitio web de la FIFA y poder hacer la solicitud y se terminaron adjudicando 356.700 tickets en 24 horas. Desde ese momento hasta el 18 de abril de 2018 se han vendido 1.698.049. A partir de esa fecha empezó la fase de compra de entradas de última hora para los aficionados que no las adquirieron antes que durará hasta que finalice el torneo.

Para las selecciones es importante que los aficionados estén animando en un partido del mismo modo que a los hinchas les encanta presenciar un juego. Son muchos los seguidores que han esperado durante años a que llegara el Mundial para poder ver a sus equipos participar en la competición en vivo y en directo. Sin embargo, viajar hasta Rusia para asistir a este encuentro desde determinados países es algo es más complicado. Y tampoco en todos los lugares del mundo hay la misma tradición futbolera.

Por esto, existe una gran diferencia de entradas vendidas en cada país en relación con la población que tiene cada uno. Hay casos de naciones con pocos habitantes que han comprado muchas entradas, y viceversa, es decir, muchos ciudadanos y menos tickets. Con estos datos, podemos determinar cuáles son los estados más futboleros.


La selección rusa, a la que más animarán


796.875 entradas se han vendido entre los 146.823.000 habitantes del país. Lo cual supone que 54 de cada 10.000 habitantes asistirán. Los ciudadanos rusos, como anfitriones, son los que más pases han adquirido para presenciar partidos del Mundial. Esto es posible porque la FIFA tiene tickets reservados para este país pero, además, porque serán los aficionados a los que saldrá más barato pues casi no tendrán que gastar en desplazamientos.

Australia, Colombia, Perú y Argentina, los países más comprometidos


Australia es el país que mayor número de entradas ha adquirido en relación con el número de habitantes, según los datos recogidos por la FIFA hasta el 18 de abril. 14 de cada 10.000 australianos irán al Mundial. Lo siguen Colombia y Perú, en los que 12 de cada 10.000 habitantes han comprado una entrada y  Argentina, con 10 de cada 10.000.

Alemania, México y Reino Unido, en la media


México, aunque supera a Alemania y Reino Unido en número de habitantes (124.738.000), ha adquirido poco más de 50.000 entradas, lo que lo sitúa en una media muy parecida a la de los otros dos países. Y es que tan solo cuatro de cada 10.000 mexicanos acudirá a la cita del fútbol. Por otro lado, Alemania, con sus 83.079.000 de habitantes y Reino Unido, con 66.736.000 mandarán a Rusia a cinco y siete personas de cada 10.000, respectivamente.

Brasil y Estados Unidos, más habitantes pero menos fútbol


Por su parte, Brasil y Estados Unidos (países que más habitantes tienen de esta lista) son los que, indudablemente, menos entradas han comprado en proporción a su población. Brasil, con 209.586.000 habitantes, mandará a ver los partidos del Mundial a tres personas por cada 10.000. Aunque estas cifras pueden parecer bajas, hay países que lo superan. Por ejemplo de Estados Unidos solo acudirán al encuentro dos habitantes por cada 10.000, y eso que cuenta con una población 100.000 habitantes superior a la de Brasil.

China, el país menos futbolero


El gigante asiático es un caso aparte. China tiene 124.738.000 habitantes y, aunque hay países que han comprado menos entradas como Reino Unido y Australia, su elevada población la hace ser, en proporción, el país menos futbolero de esta lista. Y es que menos de un habitante por cada 10.000 llegarán a Rusia para el Mundial.

Cuánto cuesta ir a la final del Mundial

La pasión de los aficionados de fútbol puede llegar a límites insospechados. Muchos de ellos están tan comprometidos con su selección nacional que están dispuestos a desembolsar verdaderas fortunas para acudir a la final de un Mundial. Es un suma y sigue compuesto por el visado, el vuelo , el hotel  y, por supuesto, la entrada al estadio en el que se juega el último partido. Aunque esto último supone la misma inversión para cualquier visitante, 390 euros, el resto de gastos varían mucho en función del país de origen. En el caso de Brasil llega a suponer una inversión del 547,80% del salario medio.

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Cuánto invierte cada aficionado dependiendo del país


Para que la muestra sea lo suficiente representativa, los países que se han tomado como referencia son España, Alemania, Brasil, Argentina y Australia. Y es que el desembolso realizado con respecto al salario medio de cada uno de ellos es bastante distinto. No solo por la diferencia de las nóminas en sí, sino por la distancia que les separa de Rusia y que dispara el precio de los vuelos. A esto habría que sumar el coste del visado, las noches de hotel y la entrada a la final. Aunque estos dos últimos puntos suponen la misma inversión para todos los hinchas independientemente de su país de origen, es cierto que dependiendo del salario medio de cada nación, el porcentaje llega a dispararse en algunos casos.

Cuánto le cuesta a un alemán


El salario medio de un alemán es de 3.771 euros mensuales, tal y como confirma la Oficina Federal de Estadísticas según el último dato publicado que corresponde a 2017. En el caso del vuelo, un billete de ida y vuelta serían 237 euros a lo que habría que sumar dos noches de hotel que supondrían 250 euros, los 35 euros de visado y los 390 de la entrada. Así las cosas, un alemán que no quiera perderse la final en Rusia tendrá que hacer un desembolso de 912 euros, es decir, un 24,2% de su salario.

Cuánto le cuesta a un australiano


El mayor gasto al que se enfrenta un australiano a la hora de ir a la final del Mundial es el coste del vuelo. Y es que un billete de ida y vuelta a Rusia alcanza los 1.255 euros y un total de 18 horas a bordo del avión. Para saber la inversión total hay que sumar el visado, que en este caso son 88 euros, las dos noches de hotel (250 euros) y la entrada (390 euros). Lo que alcanza un total de 1.983 euros.

De esta forma, y teniendo en cuenta que el salario medio de un australiano son 4.086 euros según la Oficina Nacional de Estadísticas, el porcentaje invertido para ir a ver la final sería un 48,5%.

Cuánto le cuesta a un argentino


Un argentino cuenta con un salario medio de 857 euros tal y como indica el Instituto Nacional de Estadística y Censos según el último dato publicado, que corresponde a 2017. Por tanto, solo con el gasto que supone el vuelo hasta Moscú, el porcentaje de gasto con respecto a la nómina se dispara por los aires. Y que un billete de ida y vuelta alcanza los 2.196 euros, además de las 11 horas que dura el trayecto.

A su favor, los argentinos tienen que no tienen que abonar ni un solo euro de visado. Por tanto, solo quedaría sumar los gastos que suponen las noches de hotel y la entrada al estadio. De esta forma, la inversión final ascendería a 2.836 euros, lo que supone un 330,90% del salario medio argentino.

Cuánto le cuesta a un brasileño


El porcentaje que tiene que invertir un brasileño con un salario medio es algo disparatado. Y es que, según los últimos datos publicados en 2017 por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, éste asciende a 513 euros al mes. Por lo tanto, aunque los ciudadanos de este país están exentos de pagar visado, sumando los gastos de hotel (250 euros), entrada (390 euros) y vuelo, que en este caso alcanza los 2.170 euros y 15 horas de trayecto, en total suponen 2.810 euros. Un 547,8% del salario medio nacional.

El 62,8% del salario medio español


Tal y como indica el Instituto Nacional de Estadística (INE) según el último dato publicado, que corresponde a 2016, el salario medio de un español son 1.929 euros mensuales. Por tanto, si ‘La Roja’ llega a la final y un aficionado quiere ir a disfrutar del partido en el campo de juego, tendrá que hacer frente al coste del visado que supondría 35 euros, el vuelo[ARM3]  que serían aproximadamente 536 euros, un par de noches de hotel [ARM4] que ascenderían a 250 euros y la entrada al estadio que son 390 euros. De esta forma, el sumatorio final alcanzaría los 1.211 euros.

En este cúmulo de datos económicos no hay que perder de vista que, en todo momento, se hace el cálculo sobre el salario medio. Por lo tanto, cuanto más bajo sea respecto a los datos que aporta el INE, el porcentaje de gasto más se dispararía hasta llegar a superarlo.

Otros gastos


No obstante, y como es lógico, la inversión para acudir a la final de Mundial no se queda ahí. Hay que hacer frente a comidas, transporte y demás gastos derivados de un viaje. Además, en el caso de aquellos que acuden a la cita desde países muy lejanos, es posible que algunos decidan extender la visita varios días más, por lo que todos los costes aumentarían considerablemente para ellos. Y es que estar mucho tiempo haciendo turismo encarece bastante el presupuesto en todos los sentidos.

Japón y Senegal, las aficiones más educadas del Mundial

Durante el Mundial, los equipos no son los únicos señalados por su juego. Las aficiones también están en el punto de mira, entre otras cosas, por su comportamiento. Y es que la conducta de algunas de ellas ha avergonzado a sus países, que han rechazado las prácticas de estos hinchas y se han disculpado por ellos. Dejar basura en las gradas, saltarse la prohibición que niega la entrada de alcohol en los partidos, burlarse de aficionados de otros países… son algunos de los ejemplos de mala praxis que se han visto en Rusia. En contraposición, ha habido otras, como la selección nipona, que han demostrado civismo y han enorgullecido a sus naciones con sus actos. ¿Quieres saber cuáles han las aficiones más educadas y las menos? Te lo contamos.

Japón y Senegal, ejemplos de civismo


La fotografía de un vestuario impecable y el cartel en ruso dando las gracias por todo en el vestuario de la selección nipona ha dado la vuelta al mundo. Y es que la eliminación de Japón del mundial frente a Bélgica en Octavos de Final, no sólo sirvió para que los aficionados asiáticos hiciesen gala de su civismo recogiendo la basura de las gradas, sino que las estrellas nacionales del balompié tuvieron el gesto, tras la pérdida del partido, de limpiar la instalación antes de partir al hotel, algo que ha sido aplaudido a través de las redes sociales y los medios de comunicación internacionales.

 




Pero ese no ha sido el único gesto cívico de la selección, sino que el pasado martes 19 de junio de 2018, Colombia perdía ante un Japón que consiguió marcarle dos goles a uno. Tras el encuentro, los nipones estuvieron recogiendo los desechos de las gradas que ellos mismo generaron mientras veían el partido. Los aficionados peinaban las filas de asientos metiendo los residuos en grandes bolsas de plástico para, después, tirarlos a la basura. Los senegaleses también hicieron gala de un comportamiento impecable tras derrotar a Polonia por 1-2 el mismo día. La afición de Senegal limpió la suciedad del estadio que había generado durante el partido. Ambas acciones son una lección de educación para otros seguidores y tardaron muy poco en hacerse virales por todo el mundo.



La afición colombiana decepciona en RR.SS


Al contrario que la afición nipona, los colombianos no fueron especialmente un ejemplo de civismo el día de su derrota. Tras el partido, algunos de ellos hicieron que dos hinchas japonesas repitieran algunas groserías humillándolas. Otro grupo consiguió saltarse las restricciones e introdujeron ilegalmente alcohol en el estadio dentro de unos prismáticos que resultaron ser una petaca. Los aficionados se grabaron y subieron el video a Internet, lo que provocó que lo vieran miles de personas que desaprobaron su actitud.

Su país no aplaudió la acción sino que se avergonzó de que los hinchas que los representan en Rusia tuvieran ese comportamiento. La Cancillería colombiana expresó, vía Twitter, su descontento con la situación y emitió una invitación “a  los connacionales que portan la camiseta tricolor y que representan a miles de colombianos en el Mundial de Rusia a fomentar el respeto y el buen trato. Rechazamos los malos comportamientos; no representan nuestra cultura, nuestro idioma y nuestra raza”.

 


México y los cánticos homofóbicos


El grito de “¡Eh, p*to!” entre las gradas mexicanas cada vez que el portero contrario toca el balón es un problema que la Federación Mexicana de Fútbol lleva tiempo intentando frenar. Tampoco pudieron evitar que los aficionados corearan esa palabra durante el encuentro que jugaron contra Alemania y la FIFA les ha abierto un expediente disciplinario por este suceso. Sin embargo, los mexicanos no son los únicos que han sido sancionados: Argentina, Brasil, Chile y Perú también han tenido que pagar las consecuencias de sus cánticos.

Las aficiones del Mundial que más dan la nota

Los Mundiales de Fútbol son ese nexo de unión que surge cada cuatro años para dejar de lado las rivalidades entre equipos y unir a los aficionados de un país. Las discusiones entre amigos y las peleas durante las comidas familiares dan paso a noches en las que todos lucen los mismos colores. Empiezan las reuniones delante de la televisión para alentar a nuestra selección de la mejor forma. Con una cerveza en la mano, rodeados de amigos, gritando y cantando a todo volumen, a ver si se enteran en Rusia. Es momento de que unamos fuerzas y apoyemos a la Roja.

Y es que si hay algo que se nos da bien a los españoles es animar a la Selección a voz en grito celebrando los goles y cantando ese Yo soy español o A por ellos oe que todos conocemos. Manolo ‘el del bombo’, por su parte, hará desde las gradas de director de orquesta ante miles de aficionados. Sin embargo, hay muchos otros seguidores de diferentes países que también se dejan la voz animando a su selección. Algunos cantan letras bastante originales, inventadas desde cero o adaptadas de temas que todos conocemos, y otros tienen tradiciones bastante singulares.


Argentina, originales a más no poder


Probablemente los argentinos sean los fanáticos más originales en lo que a fútbol se refiere. Siempre están inventado nuevas canciones para alentar a su selección a coro como si les fuera la vida en ello. Una de sus melodías más famosas es “Ole, ole, ole, Ole, ole, ole, ola, Ole, ole, ole, cada día te quiero más, soy argentino, es un sentimiento, no puedo parar”.



En cada Mundial componen un cántico diferente, a cada cual más pegadizo. Este año, en Rusia, los jugadores escucharán una versión del éxito ‘Despacito’ adaptada al fútbol y entonada por los aficionados. Muy fácil de aprender y con un ritmo que todos conocemos.



Además, los anuncios de televisión de muchas marcas se centran en el Mundial para dirigir sus campañas. La cervecera argentina Quilmes lanza campañas muy emotivas con canciones que suelen ser fáciles y algunas se cantan durante años. Esta es una de las que los argentinos más recuerdan.


Brasil: “Eu sou brasileiro”


Los brasileños probablemente no sean los mejores inventando cánticos, pero, desde luego, están entre los aficionados que más viven esta macro fiesta del fútbol, cuya última edición se celebró en su país. Su “Sou brasileiro, com muito orgulho, com muito amor” es el cántico más escuchado en los estadios donde juega la ‘canarinha’. Además, desde los últimos dos Mundiales, el de Sudáfrica en 2010 y el de Brasil en 2014, es muy frecuente escuchar también el himno nacional, cuyo volumen sube cuando llega el estribillo y los aficionados se animan.


Inglaterra, sin canción para Rusia


Desde 1970, la selección inglesa de fútbol tiene una canción oficial para cada Mundial y Eurocopa, que se suman a las decenas de temas no oficiales que corren por Internet. Sin embargo, Inglaterra este año no tiene una canción oficial para animar a su equipo. Esto no les preocupa porque siempre podrán cantar el popular ‘I’m England till I die’ que suelen gritar los hinchas en los partidos: “Im england till i die i know i am im sure i am im england till i die”.


Islandia, los más pacíficos


Los islandeses y su afición sorprendieron en 2016 con un coordinado grito vikingo de celebración cuando eliminaron a Inglaterra en la Eurocopa. Tanto jugadores como hinchas tocan una serie de palmadas en perfecta armonía para terminar en un fuerte chillido. Este año esperamos ver esta peculiar celebración perfectamente coordinada en Rusia.

Las aficiones más apasionadas del Mundial

Cuando llega el momento de animar a la selección nacional de fútbol, las rencillas y los desencuentros por ser de equipos diferentes quedan a un lado. Y es que nada une más a rivales de equipos contrarios que sentarse en el mismo sofá a animar a sus jugadores, aunque solo sea una vez cada cuatro años en el caso del Mundial.

Aunque cuando se trata de alentar sobre el campo, nadie mejor para hacerlo que las propias aficiones que acuden a cada encuentro con sus mejores galas, los cánticos más ingeniosos y la esperanza de salir con la victoria entre las manos. Y es que hay quien se deja la piel para que su equipo se sienta arropado y quien, aunque el marcador no indique lo que esperaba, no pierde la ilusión por animar. Algunas son apasionadas, otras más horteras y otras, simplemente, más clásicas. Hacemos un repaso por las aficiones más especiales que no pueden faltar en un Mundial.

Argentina


Divertidos, espontáneos y extremadamente competitivos. Entre cánticos, bailes y disfraces… los seguidores de la selección argentina no descansan ni un solo minuto de cada partido.


Brasil


Brasil ‘joga bonito’ y si hay alguna duda, ¡que se lo pregunten a sus seguidores! La ‘canarinha’ tiene una de las aficiones más apasionadas en las gradas, que no para de animar ni un solo minuto en cada partido. Tal es su amor por la selección, que en el último Mundial, tras la histórica derrota ante Alemania (1-7) las canciones se convirtieron en un mar de lágrimas.


Holanda


Si tuviéramos que describir a los aficionados de la selección holandesa de fútbol con una palabra sería: entrañables. Miles de pelucas, gorros y disfraces naranjas invaden cada partido. Y es que animar a la ‘Oranje’ implica tener su propio código de vestimenta para el que, obviamente, el color emblema es imprescindible.


Rusia


Los rusos son muy intensos cuando animan a su selección. Tanto que tienen que controlarse un poco para no cruzar ciertos límites. No obstante, es una de las aficiones con más pasión por sus colores y por su equipo. Además, este año juegan en casa y seguro que lo dan todo.


Inglaterra


Una de las aficiones más antiguas es la inglesa. Aunque en algunos momentos los ‘hooligans’ han armado algún que otro jaleo, lo cierto es que se dejan la piel por defender a su equipo y por hacer que este se sienta respaldado y fuerte en el campo de juego.


Islandia


Durante la última Eurocopa fue especialmente impactante el momento en el que los aficionados islandeses se despedían del campeonato con una celebración vikinga. Para recibir a su equipo miles de personas se unieron y dejaron con la boca abierta a media Europa. Así que estamos deseando verles en acción en este Mundial.

¿Cuánto gastan las aficiones en las entradas del Mundial?

Desde que Alemania marcó el último gol ganador a Argentina en Brasil en 2014 hasta la celebración inaugural del Mundial de Rusia 2018 habrán pasado cuatro años. Muchos aficionados han estado ahorrando durante este periodo para poder ir a alguno de los partidos que juega su selección. La pasión por el fútbol es algo que se lleva dentro y se vive con intensidad. Por lo que hay quien hipotecaría su vida si hiciera falta para asistir a un partido importante.

No todos los seguidores necesitan llegar tan lejos para poder ir a Rusia. La desigualdad salarial entre algunos países es abismal, pudiendo llegar a más de cinco mil euros mensuales de diferencia, y esto se nota a la hora de adquirir una entrada. El pase general para un juego de la fase de grupos cuesta 176,5 euros (210 dólares americanos), mientras que una entrada para la final está en 924,7 euros (1.100 billetes verdes). Esto puede suponer para algunos un porcentaje bastante alto de lo que gane al mes, mientras que para otros no es tanto esfuerzo. El salario bruto medio mensual de 2016 de los países que jugarán en el Mundial va desde 171 euros hasta los 5.747 euros según la web WorldData.


África,  América central y Sudamérica realizan un esfuerzo económico mayor


América Central, Sudamérica y África son los lugares que tienen que realizar un esfuerzo económico más grande para poder asistir a un partido. En Nigeria, uno de los cinco países africanos que asistirán a la cita, sus habitantes tienen un salario medio de 171,4 euros mensuales, por lo que ir a un partido de la fase de grupos les supondría invertir el 102,9% y la final 539,4%. Un porcentaje bastante alto al que hay que sumar otros gastos en Rusia.

Por otro lado, con Estados Unidos fuera de la clasificación del Mundial por primera vez en 30 años, México, Costa Rica y Panamá serán los representantes de Norte y Centro América. Para poder ver a su país, los mexicanos tendrán que gastar, solo en la entrada, un 34,7% de su sueldo. En cuanto a Sudamérica, en Colombia el salario medio es de 442,1€, por lo que ir a un partido de la fase de grupos o a uno de la final supone un 39,9% y un 209,1%, respectivamente.

Los que menos esfuerzo hacen


Suiza, Australia y Japón son los que menos porcentaje de su sueldo tendrán que destinar en ver a sus selecciones jugar un partido en la fase de grupos, con el 3%, el 4,6% y el 7% respectivamente. Estos países, cuyos sueldos superan los 2.500 euros brutos al mes, 5.000 en el caso de  Suiza, se sitúan entre los que tienen un mayor salario, según WorldData. Aun así, si Australia y Japón llegaran a la final tendrían que destinar alrededor de un 30% de esta cantidad para presenciar el juego, lo cual supone una proporción bastante alta incluso para ellos. Para Suiza será mucho más fácil: la final le supondría únicamente un 16% de su salario.

España: fase de grupos sí, final no


Para los españoles el panorama es positivo en cuanto a los primero partidos. Será un 9% de gasto con respecto al sueldo medio de 1.945 euros brutos mensuales. Sin embargo, si la Roja llega a la final, asistir al juego supondría el 47,5%, casi la mitad de la media de lo que gana un español.

Para los que se organizaron en su día y llevan ahorrando cuatro años no será un esfuerzo desproporcionado. Pero aquellos que decidan a última hora que quieren viajar a Rusia lo tendrán un poco más complicado. Y es que al precio de la entrada hay que añadirle el vuelo a Moscú, los transportes, el alojamiento y las comidas. En conjunto, ir al Mundial es un gasto considerable que solo los muy aficionados se plantean.