Buscar trabajo ha cambiado: Periódico vs. LinkedIn

#MuyHumano

12/07/2018 | Tiempo de lectura: 120

Buscar trabajo es una tarea complicada y en ocasiones tediosa, a la que hay que dedicar tiempo y muchas ganas. A veces  asusta, deprime o mengua la autoestima debido a la poca oferta laboral que existe en ciertas carreras profesionales. No obstante, aunque quizás sea complicado encontrar un puesto, la forma en la que ha evolucionado la forma de buscar trabajo ha mejorado la accesibilidad a la hora de presentarse a las empresas.

La clásica imagen de un señor o señora tomando café y señalando en un periódico las ofertas laborales que más le interesan ha cambiado totalmente y quizás si te dijesen ahora que para encontrar trabajo tienes que presentarte currículum en mano por las empresas que te interesan, te reirías.  Y es que las app han revolucionado el sector Recursos Humanos y aunque siempre funcionarán las recomendaciones o los contactos, estar a la última digitalmente podría ayudarte a salir del bache del desempleo.

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Periódicos vs webs y apps

En los noventa se instalaron los primeros juegos en un móvil y el Tetris y el Snake pasaron a ser la última moda. Nadie habría dicho que esto supondría el comienzo de una revolución y que, no mucho después, la forma de realizar ciertas tareas cotidianas cambiaría por completo. Internet no se utilizaba para buscar trabajo, no había páginas web ni apps que se dedicaran a colgar ofertas.

Entonces se recurría a otras fuentes de ofertas de empleo como eran los medios de comunicación, que entre sus páginas incluían una sección específica para ello. Era tan sencillo como comprar el periódico, abrirlo por el apartado de trabajos y señalar los más interesantes. Una vez hecha una primera selección, era necesario llamar al número de teléfono que se indicaba en el anuncio, preguntar por las condiciones y explicar brevemente la experiencia laboral para que decidieran entrevistarlo en persona.

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En 2008 comenzaron a aparecer las aplicaciones más modernas, que poco a poco fueron evolucionando hasta llegar a ser como las conocemos hoy en día. Pedir un taxi, disfrutar de una comida a domicilio y mantener el contacto con amigos y familiares ya es posible sin descolgar el teléfono ni mover un músculo que no sea del brazo.

Buscar trabajo no iba a ser menos. Las apps facilitan la vida en todos los sentidos y ya no hace falta comprar ni abrir un periódico para tantear el mercado laboral. LinkedIn, es una de esas webs que permiten crear un perfil profesional en Internet y acceder a una amplia cantidad de propuestas de empleo. Las empresas publican ofertas muy específicas y perfectamente descritas para que los aspirantes sepan a qué se enfrentarán en el futuro, la retribución salarial que obtendrán y las horas que trabajarán. También se precisa qué se espera de ellos, qué conocimientos deben tener para acceder al puesto y qué tipo de experiencia laboral o estudios se requiere.

Dependiendo de la oferta y el sector profesional al que esté dirigida, los procesos pueden tener miles de solicitudes en LinkedIn. Por ello, a la hora de crear un perfil, hay que destacar entre los demás aspirantes para que los seleccionadores se fijen y decidan hacer una entrevista personal.

Tanto los medios de comunicación como las webs brindan un amplio escaparate de ofertas de empleo en el que poder elegir y probar suerte. La diferencia es que en LinkedIn las ofertas se pueden desarrollar ampliamente, con todo tipo de especificaciones. De esta forma la empresa no tiene que invertir demasiado tiempo en leerse todos los currículums, ya que puede filtrar a los candidatos y a la hora de seleccionar el proceso es más rápido.

Aunque la búsqueda de empleo a través de medios de comunicación e Internet parezca el método más utilizado y efectivo, no lo es. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en 2016 solo un 10% de los jóvenes entre 16 y 34 años que tenían trabajo lo consiguieron de esta forma.

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Personarse en la empresa vs enviar e-mail

Una técnica muy extendida también era presentar una candidatura personalmente a la empresa sin que esta haya hecho una oferta previa. De esta forma, el aspirante tenía la oportunidad de darse a conocer de forma directa en la empresa. Así sabía con certeza que su currículum había llegado a las manos adecuadas y que, posiblemente, lo tendrían en cuenta si surgía una vacante. Lo que más éxito tenía era, sin duda, conseguir hablar con los responsables de recursos humanos o con alguno de los integrantes del departamento en el que estuviera interesado.

En 2016, el 22% de los jóvenes que tenía trabajo lo encontró gracias a contactar directamente con la empresa. Aunque, en la actualidad, desde que existe el correo electrónico y LinkedIn y su uso está normalizado, es más frecuente escribir un e-mail o un mensaje directo al departamento de recursos humanos del lugar de trabajo deseado. También se puede hablar con personas de una compañía y reforzar el contacto de forma que tengan presente un perfil para la candidatura o para cuando necesiten incorporar a alguien.

El método que siempre triunfa

Las apps conquistan el mundo y las utilizamos para todo, sin embargo en España la búsqueda de empleo da más fruto con ayuda de conocidos, un método que tenía el mismo éxito antes de que Internet nos invadiera. Según la EPA, más de un 40% de los jóvenes encontraron trabajo gracias a familiares o amigos que sabían que lo estaban buscando y los recomendaron o los ayudaron de alguna forma. Una fórmula que tiene más éxito cuantas más personas de tu círculo lo sepan. Las recomendaciones siempre son positivas para encontrar un empleo, sobre todo si la persona que las hace conoce tus aptitudes y te valora profesionalmente.

Todos estos métodos son adecuados si se les dedica tiempo. Los procesos de selección de las empresas son, en ocasiones, largos y desde el momento en que se realiza una entrevista hasta que determinan quién se incorporará pueden pasar varias semanas. El panorama laboral es esperanzador y es que según un estudio de BBVA Research, a finales de 2019 España podría recuperar el nivel de empleo de 2007.