9 perros de libro

#Muyperros

23/04/2018 | Escrito por Rastreator.com

Si los perros hablaran nos contarían todo lo que ven y escuchan de forma muy peculiar. Probablemente sabrían todo lo que nos pasa y nos conocerían mejor que nosotros mismos. Ellos siempre están ahí, rondando por nuestras piernas cuando comemos o apoyando el hocico en nuestra rodilla cuando nos sentamos en el sofá. No es de extrañar que algunos escritores elijan el punto de vista perruno para narrar sus relatos. Unas veces nos cuentan qué les pasa a sus queridos dueños, pero en otras ocasiones son perros independientes los que relatan sus historias personales totalmente enfocadas a su universo.

En las páginas de un libro puede ocurrir cualquier cosa. Un canino puede ser protagonista y narrador, puede ser un luchador solitario o cariñoso y casero. En el Día Internacional del Libro, que desde 1995 se celebra el 23 de abril, homenajeamos a esos perros valientes y también a los perezosos que, con ayuda de la imaginación de algunos escritores, llegaron a ser el eje central de una historia.

Colmillo Blanco – Jack London (1906)

Colmillo blanco es un perro lobo que está casi toda su vida pasando de las manos de unos humanos a otros. Algunos le hacen desarrollar sus instintos más violentos y otros intentan domesticarlo. Pasa de ser un solitario perro en un campamento indígena en Yukón (Canadá) a pelear contra otros animales y no querer ser amaestrado en una mansión en California. Jack Black se adentra en lo más profundo del ser y representa lo fácil que nos cambia la vida.

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Flush: una biografía – Virginia Woolf (1913)

Flush es un spaniel de pura raza cuya historia escribió Virginia Woolf mezclando ficción y realidad. El perro es el mayor compañero de su dueña, la poetisa victoriana Elizabeth Barrett, obligada a vivir encerrada en su casa de Reading (Reino Unido). Woolf nos cuenta la vida de Barrett y su personalidad perfectamente definida a través de los ojos del perro. Además, refleja en la novela cómo era la vida en la primera mitad del siglo XIX en Inglaterra.

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Patas de perro – Carlos Droguett (1965)

Bobi es un niño con patas y comportamiento de perro. Su cama está en el suelo y su comida suele ser carne cruda. El novelista Carlos Droguett habla sobre las personas que han sufrido exclusión social. La de Bobi es una historia de soledad y superación que, según la crítica, es la mejor novela chilena de la historia.

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Corazón de perro – Mijaíl Bukgákov (1987)

Sharik es un perro vagabundo que un cirujano rescata en las calles de Moscú. Este lo convierte en un humano contra su voluntad y termina siendo vago y perezoso, incómodo en su nuevo cuerpo. La publicación de la novela fue prohibida en la Unión Soviética por su encarnación en Sharik del ideal de hombre soviético. Por este motivo, se publicó de manera clandestina durante más de 60 años.

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Tombuctú – Paul Auster (1999)

Míster Bones es un canino que vive con un poeta mendigo al que llaman Willy Christmas y con el que tiene una relación muy estrecha. Se encontraron en las calles y viven juntos todo tipo de aventuras. En esta novela, Auster relata la última hazaña de los dos amigos en busca de un hogar en el que el perro sea feliz cuando su compañero ya no esté.

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El arte de conducir bajo la lluvia – GarthStein (2008)

Enzo es un viejo perro que va en el coche de su dueño camino de su final y lo sabe. Cansado, pero lleno de experiencias y aventuras que contar, comparte todas sus historias con el lector en el trayecto.

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La perra de mi vida – Claude Duneton (2015)

Rita es una perra mestiza que vive en una granja del sur de Francia. El pequeño de la familia, Claude, es el único que de verdad quiere a esta vaga perra que le hace crecer y escapar de su triste vida durante los años de la ocupación alemana.

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Historia de un perro llamado Leal – Luis Sepúlveda (2016)

Afmau (Leal en idioma mapuche) es un pastor alemán que se pierde cuando es pequeño y llega a un campamento de indígenas chilenos. Allí se hace amigo inseparable de uno de los chicos, del que tiempo después es separado por la fuerza. Años más tarde, sus nuevos dueños lo obligan a seguir el rastro y dar caza a un indio que resulta ser aquel niño con el que creció. Luis Sepúlveda intercala en esta fábula la amistad y la lealtad con el medio ambiente.

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Los perros duros no bailan – Arturo Pérez-Reverte (2018)

Negro es un cruce de mastín español y fila brasileña que pasó parte de su vida en peleas y ahora se ha retirado. Pérez-Reverte relata cómo el perro busca a dos amigos que llevan tiempo desaparecidos y sitúa al lector en una original realidad perruna.

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